Río Grande, marginada y olvidada.

Opinión Por
¿Qué pasó en Tierra del Fuego?
Paulino Rossi
Paulino Rossi

La mayor fortaleza de la zona norte de la provincia es la explotación de recursos hidrocarburíferos, recursos que no son renovables, razón por la que se debe optimizar su utilización. Incluso la Carta Orgánica establece que se debe prestar especial atención a este tipo de ingresos y velar por su buen uso.

Muchos países que cuentan con este tipo de recursos prevén el futuro reinvirtiendo en otro tipo de actividades que garantizan un cambio en la matriz económica, como una estrategia ante el agotamiento de los mismos.

¿Qué pasó en Tierra del Fuego? Hace más de veinte años la provincia se endeudó por primera vez, a través de un compromiso de pagos con regalías hidrocarburíferas, más conocidos como ‘Bonos Albatros’. Parte de estos bonos se destinaron a hacer infraestructura en zona sur: se hizo el Cerro Castor, se amplió el aeropuerto internacional y el puerto de Ushuaia. Estas obras están hechas y nadie puede negar que beneficiaron en el aumento de la capacidad productiva de la capital provincial.

Río Grande no tuvo la misma suerte. La obra del puerto -que hace más de veinte años está paralizada- hoy es una reserva ecológica y una lobería. No solo no se terminó, sino que se malgastó un montón de dinero que, luego, tuvimos que pagar a través de las rentas producidas por las regalías hidrocarburíferas. A pesar de que pasó tanto tiempo, hemos vivido un segundo proceso de endeudamiento con el mismo mecanismo.

En la zona sur se va a ampliar el puerto, se va a trabajar en un circuito turístico de apertura de nuevas rutas y se va a ampliar el tendido de fibra óptica para mejorar la conectividad, por lo cual se amplía nuevamente la matriz productiva en esta región.

En la zona norte, por otro lado, la obra que se destinó fue un microestadio. Nadie duda de la necesidad del espacio deportivo para convocar gente, pero esto no cambia la realidad ni la matriz económica de Río Grande. Por lo tanto, repetimos dos veces el mismo error.

Desde el Municipio de Río Grane se solicita que se financien obras de infraestructura pero, por cuestiones políticas, se dirigen esos recursos a la zona sur dejando relegada a la ciudad del norte de la provincia.
Las instituciones tenemos que empezar a trabajar en la defensa de los intereses de Río Grande para que se ponga en discusión un programa económico a mediano y largo plazo con herramientas que realmente consideren el cambio de la matriz productiva de la provincia, que no sea simplemente excusa de los puestos laborales por la caída del nivel de la actividad metalúrgica.

¿Cómo se logra? Separando e identificando obras de infraestructura o zonas aledañas para poder aumentar la capacidad económica de la ciudad.

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