Por la coronacrisis, se espera la inflación trimestral más baja de la serie 2016

Nacionales 10 de julio de 2020 Por REDACCIÓN 2
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Mientras se espera el dato oficial del INDEC, la mayoría de las consultoras privadas estimó una inflación en torno al 1,7% para junio, lo cual representaría una leve aceleración respecto al 1,5% de abril y mayo, pero a la vez redondearía la inflación trimestral más baja en mucho tiempo. El mercado prevé mayores aumentos hacia fin de año, aunque la intensidad de los mismos depende, fundamentalmente, de la duración de la cuarentena, las presiones sobre el dólar y la evolución de los precios regulados por el Gobierno.

Al igual que los dos meses previos, junio también estuvo atravesado por el aislamiento social y obligatorio para prevenir los contagios de Covid-19 en algunas ciudades del país. Sin embargo, se percibió una paulatina reapertura de actividades, lo que permitió incorporar más precios de referencia a las mediciones. Un ejemplo de esta situación fue la recuperación de la información para los comercios de cercanía, que contribuyó a mejorar el relevamiento en el capítulo de alimentos.

Victoria Giarrizo, directora del Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), afirmó que, si bien los últimos datos de inflación representan una “gran noticia”, la situación es meramente coyuntural ya que hay “una economía sin precios en el sector de servicios y un sector de bienes bastante controlado en alimentos y bebidas”.

Cambio en la dinámica inflacionaria
Precisamente, en alimentos, el rubro de mayor ponderación en los diferentes Índices de Precios al Consumidor (IPC), se observó una de las variaciones más bajas en comparación con el resto de las divisiones. Tanto las consultoras Orlando Ferreres y Ecolatina, como el centro de estudios CREEBBA, reflejaron un aumento de apenas 0,9% en este segmento.

Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, explicó que la variación en alimentos respondió, por un lado, al escaso movimiento en los costos de las empresas ya que el dólar no se estuvo moviendo y no hubo aumentos tarifarios ni salariales y, por otro lado, a que el ajuste de precios en el rubro se dio en la primera parte del año y ahora los valores se acomodaron “para no quedar tan desfasados”.

Las proyecciones de las consultoras exhibieron que los dos rubros que más impulsaron el alza de los precios en junio fueron indumentaria, en un marco de subas estacionales, y aquellos vinculados con la vivienda y el mantenimiento del hogar.

Orlando Ferreres reflejó un salto del 5,2% en equipamiento y mantenimiento del hogar, una cifra similar a la estimada por Ecolatina. Mientras tanto, en el IPC construido por CREEBBA, la división ocupó el tercer puesto entre los mayores aumentos, producto de ajustes observados en electrodomésticos, artículos de ferretería y productos vinculados con la iluminación, la decoración o la limpieza, entre otros.

El economista jefe de CREEBBA, Gonzalo Semilla, explicó que este ascenso estuvo asociado a la mayor dedicación que las familias le están destinando al acondicionamiento de sus hogares en este contexto de cuarentena. Esta coyuntura también se evidencio en el fuerte aumento registrado en la mano de obra para refacción de viviendas, que lideró los incrementos del mes de acuerdo con el relevamiento del centro de estudios.

Por su parte, desde Ecolatina observaron que, durante el último mes, cambió la dinámica inflacionaria; mientras los bienes esenciales subieron poco, artículos “de lujo”, como equipos electrónicos y artefactos para el hogar, se aceleraron tras la decisión del Banco Central (BCRA) de obligar a las empresas a importar con dólares atesorados previamente y prohibirles el acceso al MULC, medida que luego tuvo que rectficar. Según Rajnerman, las restricciones de la autoridad monetaria generaron que, en la estructura de costos de los importadores, el tipo de cambio adquiera un mayor peso.

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