En 2023 vence el subrégimen industrial de Tierra del Fuego y existe incertidumbre en el sector

Locales 21 de agosto de 2020 Por Redacción1
FEDERICO HELLMEYER-AFARTE

Durante la reunión de Comisión de Economía de la Legislatura Provincial, presidida por Federico Sciurano. A través del sistema Zoom y con varios legisladores participando vía remota (al igual que algunos dirigentes sindicales), expuso también el presidente de Afarte, Federico Hellemeyer.

En una disertación que el legislador Sciurano calificó como “un llamado de atención”, sostuvo Hellemeyer, “Estamos en un momento donde la capacidad instalada está muy subutilizada. Los datos son de diciembre de 2019, ahora es aun peor”.

Así Hellemeyer detalló con cifras la baja actividad de las electrónicas en Tierra del Fuego: “La capacidad utilizada es en promedio 45 por ciento; en televisores 49%, en acondicionadores de aire 34%; esto significa en promedio, un 57 por ciento de capacidad ociosa, es decir, la industria podría duplicar los volúmenes de producción según su capacidad instalada”.

“En términos de facturación bruta, venimos de una industria que en 2015 facturó  5.000 millones de dólares y el año pasado 1.700 millones de dólares., producto del achicamiento del negocio de la industria electrónica”.

El presidente de Afarte detalló que las cuatro líneas de productos que están en fabricación “están en sus niveles más bajos de la última década”, recordando que se perdió la fabricación de  notebooks, netobooks, tablets, monitores, aparatos de audio y decodificadores, por decisión del gobierno nacional anterior,  

En 2019 se fabricaron 7 millones de celulares, televisores 1,8 millones (el mercado habitual estaba en 3 millones de unidades),  acondicionadores de aire 825 mil y hornos microondas 200 mil. “Este año la caída es aun mayor”, lamentó, y sostuvo que se acumulan 36 meses de caída en la producción.

En relación a la planta de trabajadores, Hellemeyer describió que en los últimos dos años “no hubo despidos de personal y pese a que no hubo discusión salarial, hubo recomposiciones”.

También comparó la actualidad con el de mejor momento de la industria e indicó que, “Llegamos a tener 11.400 trabajadores en 2011, hoy estamos viendo una dotación de personal de 6.500 personas empleados de manera directa entre las dos ciudades”.

Al inicio del año, “había una expectativa de recuperación de volúmenes de producción pero sobrevino el aislamiento social en Tierra del Fuego, que nos encontró en una situación de total fragilidad”.

“Estamos en una situación de transición, donde oferta y demanda se han achicado muchísimo, los canales de venta electrónicos no han reemplazado a los tradicionales”.

También se refirió a las limitaciones en la compra de divisas impuesta por el gobierno nacional, el incremento de los costos laborales, más de 70 días sin producción y el costo de adaptación de las plantas a los protocolos por la pandemia.

Respecto al subrégimen , el cual parece no haberse planteado desde el inicio del año, Hellemeyer recordó que,  “faltan poco más de 30 meses para que termine el subrégimen industrial y eso nos crea una situación de grave incertidumbre”.

“La pandemia ha tornado todas las cuestiones de fondo en contingentes pero se nos acaba el tiempo”, y se preguntó, “¿Cuánto tiempo más vamos a seguir con la incertidumbre?; es muy necesario dar esa discusión, impulsar un horizonte de certidumbre a mediano y largo plazo”.

Finalmente planteó como crítica la falta de diálogo, en la que, si bien no esquivó responsabilidades, se refirió al sector gremial y sostuvo, “creo que todos somos responsables muchas veces de cierto enfoque en la conversación poco colaborativa… cuando se trata del futuro de la industria, este debe ser un tema por el cual, al menos por un rato tendríamos que dejar nuestras diferencias aparte y tratar de dar una discusión lo más colaborativa posible”.

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