Un día como hoy, hace 30 años se aprobaba el 1 a 1 en el país -un dólar valía 1 peso

Historias & algo más 27 de marzo de 2021
La Ley de Convertibilidad del Austral (Ley Nº 23.928) fue sancionada el 27 de marzo de 1991 por el Congreso de la República Argentina, durante el gobierno de Carlos Menem, bajo la iniciativa del entonces Ministro de Economía Domingo Cavallo, y estuvo vigente durante 11 años.
1 a 1

¿Qué fue el plan de convertibilidad?

El Plan de Conertibilidad del Austral fue un sistema monetario creado principalmente para ponerle un freno a la hiperinflación que venía desde el gobierno del expresidente radical Raúl Alfonsín, que debió atravesar las primeras consecuencias que económicas provenientes de la última dictadura militar que sufrió la Argentino desde 1976 a 1983.

Menem asumió la Presidencia de forma anticipada en julio de 1989 y en abril de 1991, Domingo Cavallo presentó el Plan de Convertibilidad, decretado el 27 de marzo de ese año. 

 Establecía una relación cambiaria fija entre la moneda nacional y la estadounidense, a razón de 1 dólar estadounidense por cada 10.000 australes o posteriormente un peso convertible. La idea inicial era frenar la inflación al "fijar" la moneda local con una "más estable" como la divisa norteamericana. 

Por otra parte, esta partidad, exigía el respaldo en reservas de la moneda circulante, por lo que se restringía la emisión monetaria al aumento del Tesoro Nacional. El período en que duró la Ley de Convertibilidad se llamó popularmente "el uno a uno", en referencia a la igualdad de valores entre el peso y el dólar. 

Domingo Cavallo, ministro de Economía (1 de marzo de 1991-27 de julio de 1996)

En un principio, los resultados fueron exitosos para la dupla Menem - Cavallo: la inflación se redujo en un año del 1344% al 25%, logró la estabilidad en los precios y aumentó la cantidad de capitales extranjeros no productivos. La apertura de importaciones permitió que la población se hiciera de productos internacionales a muy bajo precio.

Desempleo, pobreza y privatizaciones, la otra cara de la Convertibilidad 

En este contexto, uno de los sectores que más se favoreció fue la clase media que, con la posibilidad de ahorrar en dólares y la llegada de productos baratos provenientes de otros países, vio ampliada su capacidad de consumo, además de la posibilidad de viajar al exterior con un tipo de cambio favorecedor.

No obstante, durante el segundo mandato de Carlos Menem una parte de la clase media, junto con los sectores populares, fueron los primeros en sentir las consecuencias negativas del Plan de Convertibilidad: la apertura de importaciones provocó el deterioro de la industria nacional ya que en precio los productos argentinos no podían competir con los extranjeros, lo que hizo que las fábricas se cerraran y, por lo tanto, que aumentara el desempleo y así la pobreza. 


Según datos del Indec, la tasa de desempleo en mayo de 1991 en el total de aglomerados urbanos de la Argentina era del 6,9%, mientras que en 1994 subió al 10,7% y para el año 2000 había ascendido al 15,4%. Lo mismo sucedió con la tasa de pobreza, que aumentó del 19% en 1990 a más del 35% en 1995. 

A nivel macroeconómico, los gobiernos de Menem llevaron adelante una política de privatización de empresas nacionales, como fue el caso de la petrolera YPF que de Yacimientos Petrolíferos Fiscales se convirtió en YPF S.A en 1992, con el respaldo de todos los gobernadores, incluido el entonces  gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, que había apoyado la iniciativa.

El Estado otorgó privilegios a la compañía para incrementar su valor en el mercado y el sector privado, compuesto por bancos y fondos de inversión de diversos países, fue acrecentando su participación en el paquete accionario.

Otra empresa privatizada fue Aerolíneas Argentinas. En 1990, Menem firmó la venta a un grupo comprador liderado por la española Iberia. El precio por el 85%de las acciones (un 5% quedó para el Estado y un 10% para los empleados) fue de 260 millones de dólares en efectivo, y 2040 millones en bonos de la deuda externa (que se compraban al 16% de su valor). A partir de ahí comenzó un deterioro de la aerolínea de bandera, que culminó con la sanción de la ley 26.412 de rescate de Aerolíneas Argentinas aprobada en el Senado el 3 de septiembre de 2008, pero a partir de allí, hay mucho más para contar.

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