"Días de furia": Qué ganaron y qué perdieron Alberto Fernández y Cristina Kirchner con el nuevo gabinete

El Presidente sostuvo la “unidad” del Frente de Todos. Cristina Kirchner sumó poder en el Ejecutivo, pero se expone a ser responsable de una eventual derrota en noviembre.
alberto cristina

La crisis política que sacudió al Gobierno nacional comenzó a gestarse el domingo a la noche, al conocerse la derrota en las elecciones PASO, pero estalló el miércoles cuando, por orden de Cristina Kirchner, los funcionarios que responden a la vicepresidenta pusieron sus renuncias a disposición para forzar un cambio de gabinete.

Pasaron cinco días días de total incertidumbre y de gestión  casi paralizada: Alberto Fernández mantuvo la “unidad” formal de la que depende su mandato, pero cedió hombres (y mujeres). Cristina Kirchner ganó más poder en el equipo de ministros pero se expone, por eso mismo, a ser la responsable en una eventual derrota en las elecciones del 14 de noviembre.

El miércoles, pasado al mediodía, el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro puso su renuncia a deposición y abrió la puerta a una salida masiva de funcionarios nacionales que responden a CFK. El Gobierno nacional entró así en un caos hasta el viernes a última hora. Lo que la vicepresidenta había intentado por la vía reservada tras la derrota en las PASO, lo logró por la vía de la presión pública. El Presidente Alberto Fernández, comenzó así su camino para reformar el Gabinete.

Y el primero en perder a un funcionario fue el propio Presidente. Mientras se sucedían reuniones frenéticas en la quinta de Olivos y en la Casa Rosada, el jueves la vicepresidenta difundió una carta dirigida a Alberto Fernández. Le recordó que ella lo convirtió en Presidente, le pidió “que honre la voluntad del pueblo argentino”, y se despegó de la derrota electoral del último domingo y de la crisis económica. También apuntó directamente contra el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, a quien acusó de realizar “operaciones de prensa” en su contra.

Así, mientras todavía se definían los nuevos ministros, Biondi fue el primero en dejar su cargo. Menos de 24 horas después de la carta de la vicepresidenta, el vocero presidencial presentaba su renuncia “indeclinable”:

Biondi no era sólo un vocero, es un amigo personal del Presidente. y éste, fue un anticipo de cómo se terminaría de resolver la interna oficialista.

Las señales que deja el nuevo gabinete de Alberto Fernández

Analizando sólo los nombres del nuevo Gabinete, es difícil determinar qué ganó Alberto Fernández.

“Wado” de Pedro fue una de las sorpresas: el jueves, en Presidencia informaban que el ministro cristinista de mayor peso político en el gabinete nacional, quedaría fuera del Ejecutivo. En las horas siguientes hubo marcha atrás: De Pedro no solo quedó en su puesto sino que acompañó al Presidente en su viaje a La Rioja para reunirse con gobernadores.

Por otra parte, el funcionario más criticado por el kirchnerismo era el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Cuando estalló la crisis interna, en Casa Rosada ya daban por hecho que el Presidente debería desplazar a su jefe de ministros, pero que el cristinismo debería pagar con la salida de De Pedro (ojo por ojo), pero, finalmente, Cafiero no dejará el Gabinete, pero sí su puesto de relevancia: ahora será Canciller, mientras el ministro del Interior seguirá siendo el ministro del Interior.

El nuevo jefe de Gabinete será, desde este lunes, el gobernador tucumano Juan Manzur. El mandatario provincial fue, durante los años de gobierno macrista, uno de los dirigentes del PJ más críticos con Cristina Kirchner. Sin embargo, aunque es una figura de fuerte peso político en el peronismo y cercano al Presidente, su llegada al Ejecutivo también pasó por una decisión de la vicepresidenta, según lo dejó en claro ella misma en su carta.

El hasta ahora ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza, fue el único de los funcionarios nacionales que se plegó a la jugada cristinista y fue reemplazado, en su lugar irá Daniel Filmus, de buena relación tanto con el Presidente como la Vice. Por otra parte, los ministros Felipe Solá (Cancillería), Sabina Frederic (Seguridad), Luis Basterra (Agricultura) y Nicolás Trotta (Educación), que no habían presentado su renuncia, fueron desplazados. Solá se enteró en pleno viaje a México.

La reforma del gabinete también supuso el retorno de exfuncionarios de Cristina Kirchner al Ejecutivo. Aníbal Fernández, jefe de Gabinete entre 2009 y 2011 y en 2015, fue designado como nuevo ministro de Seguridad de la Nación en reemplazo de Frederic. Julián Domínguez volverá a Agricultura, cartera que comandó entre 2009 y 2011 para pasar a ocupar, durante el último gobierno cristinista, la presidencia de la Cámara baja hasta 2015.

El rumbo económico

También. el ministro de Economía, Martín Guzmán, otro de los funcionarios más criticados por el cristinismo en el último año de gestión, permanecerá en su cargo al menos hasta noviembre. El kirchnerismo se encargó de informar que, en plena crisis, CFK,  lo llamó para tranquilizarlo y asegurarle que no había pedido su desplazamiento. Una incógnita: ¿Su permanencia en el cargo depende de la voluntad de la vicepresidenta? o será porque Guzman sería el único que "garantizaría" un arreglo con el FMI?

En su carta, Cristina Kirchner dejó en claro por qué cree que el oficialismo perdió las elecciones: “Señalé que creía que se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales. No lo dije una vez… me cansé de decirlo… y no sólo al Presidente de la Nación”, escribió.

La vicepresidenta pidió revisar el Presupuesto que el ministro Guzmán ya envió al Congreso y que prevé un acuerdo con el FMI, una baja del déficit fiscal y el recorte de subsidios energéticos. El Ejecutivo avanzará de cara a noviembre siguiendo la receta de Cristina Kirchner: aumentar aún más el nivel de gasto con medidas de asistencia económica.

Este sábado, Alberto Fernández ya anunció su compromiso de “acelerar la gestión del nuevo esquema de anuncios sociales y económicos para dar respuesta a quienes más nos necesitan”.

El intento de una foto de unidad del Frente de Todos

Luego de una semana de pura tensión e incertidumbre, y con el nuevo gabinete ya definido, Alberto Fernández viajó el sábado a La Rioja a reunirse con gobernadores, en los que el Presidente buscó apoyarse apenas estalló la crisis en el Gobierno. La reunión ya había sido acordada el viernes, pero estaba previsto que participaran siete mandatarios del PJ tradicional y algún aliado como muestra de respaldo al Jefe de Estado.

Finalmente, se convirtió en una foto de unidad del Frente de Todos: el Presidente fue acompañado por Wado de Pedro, y a la reunión se sumaron de forma virtual Axel Kicillof (Buenos Aires) ,  Alicia Kirchner (Santa Cruz), dos representantes del kirchnerismo duro y Gustavo Melella ( Tierra del Fuego).

Eso logró el Presidente: mantener la unidad de la que depende su Gobierno y su Presidencia, la que supuestamente garantizaba su candidatura en el 2019. Cristina Kirchner consiguió los cambios que quería en el gabinete y dejar en claro qué camino económico debe seguir ahora el Ejecutivo nacional.

Pero la vicepresidenta se expone a un peligro: si la derrota del domingo fue culpa de Alberto Fernández, ¿quién será el responsable de una potencial derrota en noviembre siguiendo la receta cristinista?...

Fuente:TN

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