¿Qué es el Camino de Santiago de Compostela?

peregrino-camino-santiago-s1466843942.jpg_1476000910

El Camino de Santiago de Compostela no es solo una ruta, sino la denominación que recibe un conjunto de rutas o caminos de Peregrinación Cristiana y, de origen medieval, que te llevan hasta la Tumba de Santiago el Mayor, es decir, hasta la Tumba del Apóstol Santiago situada en la Catedral de Santiago de Compostela. Históricamente siempre se ha conocido como Camino de Santiago el itinerario que parte de los Pirineos y finaliza en la capital de Galicia, Santiago de Compostela. Este itinerario recibe, a día de hoy, el nombre de Camino de Santiago Francés o Camino Francés. El término «Camino de Santiago«, se utiliza a día de hoy para referirse a todas las Rutas Jacobeas existentes.

El Camino de Santiago fue la última Ruta Jacobea en aparecer dentro de las tres grandes Peregrinaciones Cristianas: Tierra Santa, Roma y Santiago de Compostela.

¿Quién fue el Apóstol Santiago?

El Apóstol Santiago o, lo que es lo mismo, Santiago el Mayor o Santiago de Zebedeo o Jacobo de Zebedeo fue uno de los apóstoles de Jesus de Nazaret, es decir, de Jesucristo. Fue el primer apóstol que murió martirizado. Cuenta la tradición cristiana que después de la resurrección de Jesucristo el Apóstol Santiago recorrió Hispania (actualmente España y Portugal), comenzando por Gallaecia (Galicia), para llevar a cabo su obra de evangelización.

Viendo que su objetivo no se cumplía, frustrado, decide regresar a Jerusalén. Es allí donde es decapitado por el Rey Herodes Agripa I, dado que este último tenía miedo de que el Apóstol Santiago consiguiese demasiado poder. Son sus discípulos, Atanasio y Teodoro, quienes trasladan su cuerpo en secreto en «una barca mágica» hasta el lugar de su predicación en el norte de España. Desembarcaron en la Ría de Arousa, en Galicia, concretamente en el Puerto de Iria Flavia y amarraron la barca a un «pedrón» mientras pedían permiso para enterrar su cuerpo. El «pedrón» es el que da origen a la Villa de Padrón situada, a día de hoy, en el Camino Portugués. Si vistas la Iglesia de Santiago de Padrón podrás ver el «pedrón», donde se amarró la barca anteriormente citada.

El Puerto de Iria Flavia estaba bajo el Reinado Pagano de la Reina Lupa. Ésta, que estaba totalmente en contra del cristianismo, engañó a los discípulos diciéndoles que unos bueyes transportarían los restos del Apóstol Santiago hasta un lugar seguro. En realidad no eran bueyes, sino toros bravos. Dice la leyenda que en ese momento se produce el milagro: los toros amansaron y la Reina Lupa ante tal acontecimiento pidió bautizarse, para así, convertirse al Cristianismo y el cuerpo del Apóstol Santiago se enterró en un lugar seguro.

Aparición de la Tumba del Apóstol Santiago

Cuenta la historia que, allá por el año 813, un eremita llamado Paio del lugar de Solovio (donde, a día de hoy, está situada la Iglesia de San Fiz de Solovio) durante varios días vio una lluvia de estrellas fugaces en una colina del Bosque Libredón (Liberum Domun). Incluso una noche, en un sueño, se le apareció el Apóstol Santiago y le desveló que el lugar donde estaba viendo las luces era donde se encontraba su tumba. Hasta allí se desplazó Paio y escarbó en la tierra que se había asentado con el paso del tiempo y, efectivamente, descubre la tumba. Comunica su hallazgo al Obispo de Iria Flavia, Teodomiro, y éste a su vez el rey Alfonso II el Casto.

Con el fin de verificar si realmente la sepultura encontrada era la Tumba del Apóstol Santiago, el Rey Alfonso II el Casto, camina desde Oviedo hasta Galicia. A su llegada verifica que se trata de los restos del Apóstol Santiago y proclama Patrón al Apóstol Santiago del Reino Astur-Galaico. Manda edificar una pequeña iglesia. Esta modesta iglesia la manda reconstruir el Rey Alfonso III, en el año 899, y es la que da lugar a la que hoy en día conocemos como la Catedral de Santiago de Compostela y la ciudad de Santiago de Compostela (Campus Stellae – Campo de las Estrellas).

Peregrinación a Santiago de Compostela

Debido a la situación política que se vivía entonces resultó ser el momento idóneo para que Santiago de Compostela se convirtiese en un Centro de Peregrinación. Se necesitaba una red de caminos que uniesen el Reino Astur-Galaico con el resto de Europa, de forma que esto ayudase a su consolidación. Así, los primeros Peregrinos llegarían a Santiago de Compostela por el Camino del Norte, entrando por Irún y recorriendo la cornisa cantábrica, la zona más segura en aquel momento.

Muchas son las leyendas que afirman que el Apóstol Santiago fue visto, a lomos de su caballo blanco, en las Batallas de la Reconquista y por ello recibe también el nombre de Santiago Matamoros. Favoreciendo así que la Reconquista permitiese trazar un itinerario más meridional y dando origen al Camino Francés, que atravesaría las capitales del Reino de Navarra, el Reino de Castilla y el Reino de León.

¿En qué se convirtió el Camino de Santiago de Compostela?

El Camino de Santiago se convirtió en una de las rutas más transitadas de Europa, debido en gran medida a la inversión económica tanto de Reyes como de la Iglesia Católica en las infraestructuras del Camino de Santiago, y a la promoción que hicieron de la misma. Esto también se vio favorecido por otros hechos, como las invasiones turcas que interrumpieron el Peregrinaje a Jerusalén.

De esta forma el Camino de Santiago se convirtió en el gran evento cultural y religioso del continente, viviendo una época de auge y convirtiéndose en el destino por excelencia junto con Roma y Jerusalén. Se llega a hablar de 250.000 Peregrinos anuales durante los siglos XII y XIII.

Desde del siglo XIV la Peregrinación a Santiago de Compostela cae en declive debido a la inestabilidad política de la región y las pestes acaecidas sobre la población.

A finales del siglo XX con la Peregrinación del Papa Juan Pablo II a Santiago de Compostela, al ser nombrado el Camino de Santiago como el Primer Itinerario Cultural Europeo y siendo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, comienza a resurgir el fenómeno, que no ha parado de crecer hasta la actualidad.

¿Por qué las personas hacen la Peregrinación a Santiago de Compostela?

En la Edad Media la decisión de realizar el Camino de Santiago, en general, era una decisión libre y personal, aunque en algunos casos era impuesto como castigo por un juez. Las motivaciones más destacadas de la época eran para pedir una gracia, para cumplir un voto o como búsqueda personal de la religión. En aquel entonces los Peregrinos solían viajar en grupo para protegerse, apoyarse y ayudarse unos a otros.

Hoy en día, sigue siendo una decisión libre y personal y los motivos por los que el Peregrino hace el Camino de Santiago son muy diversos: por un motivo religioso, por un motivo espiritual, por cultura, por arte, por naturaleza, por arquitectura, por gastronomía, por deporte, etc. Las causas que llevan a las personas a hacer la Peregrinación a Santiago de Compostela son tan coloridas, diferentes y variopintas como las personas que te encontrarás en el Camino de Santiago. Cada Peregrino tiene su motivación, pero todos tienen el mismo objetivo llegar a la Plaza del Obradoiro, visitar la Catedral de Santiago de Compostela y abrazar al Apóstol Santiago. Al fin y al cabo, se trata de un «Camino de Agradecimiento». Sigue habiendo Peregrinos que viajan en grupo, pero también son muchos los que lo hacen solos.

Continuará...

Te puede interesar