OPINIÓN: A veces la necesidad de construir un espacio común, produce milagros.

Opinión 18 de febrero de 2018 Por
Máximo Kirchner y Pablo Moyano, juntos...
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En noviembre de 2017,  Cristina Fernandez Había dejado entrever su buena sintonía con el joven camionero. "Con Pablo Moyano nos une la esperanza", sorprendia la ex presidenta en un tuit, copiando un enlace de FM La Patriada, donde el gremialista le marcaba la cancha a la dirigencia del PJ.

"Esperemos que gobernadores, diputados y senadores que cantan la marcha y tienen cuadros de Perón y Evita no voten esta reforma laboral en contra de los trabajadores", había advertido entonces Pablo  Moyano.

Días atrás, Moyano padre, decía en una entrevista en C5N ("Si Cristina me llama y me dice 'Negro, ¿por qué no te venís a tomar un café?', voy", y esto fue una devolución de gentilezas del camionero en una entrevista con C5N. )

Anoche sábado, en su programa Mirtha Legrand, le preguntaba si finalmente se produciría esa cumbre con CFK, a lo cual Moyano contestaba,"Voy a juntarme con el que esté de acuerdo en que están sucediendo cosas que se deben modificar", abriendo así una puerta para este encuentro.

A todo esto, a quien quisiese escuchar, el camionero venía repitiendo como una letanía, que no había robado, que las acusaciones son producto de los medios y que Macri lo tenía harto.

Esto, indiscutiblemente fue "un solo de violín" para los oídos de CFK, quien, bajó un discurso anti-ajuste y ordenó a los suyos, engrosar las columnas que se movilizarán para respaldar a Hugo el 21F.

Hoy parece que palabras  de amor anteceden a la embestida judicial (que algunos atribuyen ciertamente al Gobierno)  contra el gremio de camioneros pero se profundizaron después de ésta. "Apretar para precarizar", fué como tituló La Cámpora el comunicado de condena a las denuncias contra Hugo Moyano por presunto lavado de dinero. El respaldo de Máximo tomaba así ribetes formales.

Casi como la firma de un Pacto, Máximo Kirchner y Pablo Moyano acordaban así trabajar en la construcción de un amplio espacio político que tendrá su expresión sindical este miércoles, en el acto convocado por los camioneros contra el modelo económico del gobierno.

Lo cierto, es que la articulación de Máximo con Pablo, , alteró el mapa político-sindical y profundizó las contradicciones del PJ . "Nosotros no tenemos nada que ver con La Cámpora ni con el kirchnerismo", justificaban algunos dirigentes y gobernadores ante la posibilidad de "algún apoyo" a la medida del 21F.

A todo esto, los gordos de la CGT esgrimían el mismo argumento. El vacío al camionero coincidía con los acuerdos flexibles y los aumentos salariales no mayores al 15 por ciento que algunos gremialistas firmaron ante el pedido del Presidente. Y justo a ellos,  Pablo Moyano, poco afecto a la diplomacia, los tildó de "cagones".

Lo cierto, ante este "poco feliz" adjetivo calificativo por parte de Pablo, la ruptura cegetista es un hecho y los camioneros, con el guiño del kirchnerismo, buscan reemplazar a la actual conducción  de la CGT, por otra con más garra, que contenga a la CTA y no es casual: la central de Hugo Yasky dirá presente en la protesta convocada por Moyano.

Pero más allá de estas aseveraciones, la necesidad de construir un espacio común, produce algunos "oportunos desmemoriados", ya que ni La Cámpora reflotará en el acto la palabra "traidor", que supo endilgarle al líder sindical, ni éste ninguneará a Máximo llamándolo "Mínimo", como solía hacer.

Tampoco Pablo volverá a ironizar sobre el hijo de Cristina como "el candidato al campeonato mundial de la playstation".

Así, el miércoles se portarán como verdaderos "franciscanos con sotana", porque la necesidad de construir un espacio común produce milagros...