Lideró la recuperación de Malvinas, podría haber sido museo o hundido con honores, pero terminará como chatarra

Se trata del ex-Destructor A.R.A. Santísima Trinidad, el histórico buque que desembarcó las primeras tropas durante la recuperación de las Islas Malvinas la noche del 1º de abril de 1982 dejará de ser parte del patrimonio estatal, por lo que podría terminar su historia como chatarra.
ara santisima trinidad

El Santísima Trinidad fue construido en el Astillero Naval Río Santiago a comienzos de la década de 1970 y guarda una riquísima historia.

Durante su construcción, el 22 de agosto de 1975 se produjo un atentado explosivo por parte del pelotón «Arturo Lewinger» de la agrupación guerrillera Montoneros, mediante buzos tácticos que colocaron la carga de gelamon en un pilote del muelle al que estaba amarrada la nave, lo que causó su hundimiento parcial. La explosión produjo daños importantes principalmente en lo relativo a la deformación de ejes y cunas, pero ello no impidió una vez reflotada y reparada la terminación del buque, aunque con considerable demora respecto del calendario.

Finalmente su construcción es terminada el 29 de noviembre de 1980, día en que comienza una serie de navegaciones de pruebas en el litoral bonaerense, para el 1 de abril de 1981 zarpar desde la Base Naval de Puerto Belgrano hacia Portsmouth, Inglaterra, a donde arribó el 24 de abril de dicho año, previas escalas en Río de Janeiro, Brasil, y en Puerto de la Luz, Islas Canarias, España.

Desde Portsmouth realizó la puesta a punto operacional de sus sistemas (incluyendo el lanzamiento de un misil Sea Dart), hasta el 28 de noviembre de 1981, cuando inició el regreso a la Argentina, llegando a la Base Naval Puerto Belgrano el 21 de diciembre de 1981.

Su historia en Malvinas.

Durante la Guerra de las Malvinas, el Destructor A.R.A. Santísima Trinidad, formó parte, de la reconquista de las islas, por la Fuerza de Tareas 40 y dentro de ésta, del Grupo de Tareas 40.3-Grupo de Escolta y Desembarco, junto al destructor ARA Hércules, y a las corbetas misilísticas Clase A-69 ARA Drummond y ARA Granville, .

El objetivo de esta Fuerza de Tareas, era: «Capturar los Objetivos Cuartel y efectivos de los Royal Marines, la localidad de Puerto Stanley (luego Puerto Argentino) y faro cabo San Felipe, colaborar en la captura del Aeródromo de Puerto Argentino y efectuar inicialmente, el control sobre la población a fin de contribuir a ocupar y mantener las Islas Malvinas, ejerciendo simultáneamente el Gobierno Militar del territorio».

El 28 de marzo de 1982 a las 10:57, el ARA Santísima Trinidad  zarpaba junto al resto de los buques de la Flota de Mar, incluido el portaviones ARA Veinticinco de Mayo.

Así, al día siguiente la Fuerza de Tareas 40 iniciaba el desplazamiento hacia su objetivo, navegando a 14 nudos, en formación circular, protegiendo a la nave más valiosa del conjunto, el buque de desembarco de tanques ARA Cabo de San Antonio, que llevaba las tropas y medios para el desembarco. Mar afuera se les une el rompehielos ARA Almirante Irízar, y comienza la distribución de los planes y la cartografía necesarios por medios de helicópteros, mientras la FT.40 se destacaba en una posición al norte de las Islas.

El viento se incrementaba con intensidad de temporal, por lo que la FT.40 debió bajar su velocidad hasta tener un avance efectivo de 6 nudos. Debido a los golpes del mar, el destructor perdía parte de la carga de combustible que la Agrupación de Comandos Anfibios llevaba en tanques sobre su cubierta. Las pésimas condiciones del tiempo producían un sensible atraso en derrota de la Fuerza Anfibia, por lo que se decide cambiar el Día "D" para el 2 de abril.

Mientras el Almirante Irízar reponía los tambores de combustible perdidos, aviones Grumman S-2 Tracker del ARA Veinticinco de Mayo cumplían vuelos de exploración.

El 1 de abril a las 21:18 el primer grupo de botes se desprendía del ARA Santísima Trinidad . A las 22:45 el grueso de la agrupación de comandos anfibios salía del buque en 19 embarcaciones destacándose el destructor en su zona de patrullado. A las 23:40 en la zona del aeropuerto se observó una bengala verde y al poco tiempo fue apagado el faro San Felipe.

A las 6:22 del 2 de abril llegaba la orden: «¡Primera ola al agua!» y desde el ARA Cabo San Antonio comenzaban a desembarcar las  fuerzas del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino.

Desde el buque, casi a las 7:00 se irradiaba un comunicado en el que intimaba a la población a no ofrecer resistencia para evitar derramamientos de sangre.

Luego de la reconquista de las islas, el 6 de abril, los buques de la FT.40 se replegaron a la Base Naval Puerto Belgrano, a la que arribaron el día 12 de ese mismo mes.

Terminada su participación en la Guerra de Malvinas, el buque continuó operando con el resto de los buques de la Flota de Mar, de la Fuerza de Submarinos y aviones y helicópteros de la Aviación Naval, en las distintas ejercitaciones de la Armada Argentina.

El buque tuvo una corta pero intensa vida operativa, ya que operó efectivamente solo 8 años. Su última navegación operativa fue en junio de 1989. Desde entonces comenzó a ser "canibalizado" debido al embargo británico posterior a la Guerra de Malvinas, para servir como fuente de repuestos para su gemelo, el ARA Hércules.

En 2000, el ARA Santísima Trinidad fue puesto en «receso temporario». El 20 de diciembre de 2004, el Estado Mayor General de la Armada lo daba de baja.

El hundimiento en Puerto Belgrano

El 21 de enero de 2013 el ARA Santísima Trinidad estaba casi hundido tras una avería en una tubería mientras estaba apostado en la Base Naval Puerto Belgrano, donde escoraba casi 80% sobre su eje y tocaba fondo en la dársena del citado puerto en el que estaba varado.

Más allá de la polémica por el hundimiento de la embarcación en Puerto Belgrano, el entonces ministro de Defensa Arturo Puricelli admitía que el Santísima Trinidad estaba «…fuera de mantenimiento … porque es un buque que va a desguace, a chatarra.

De acuerdo a las primeras pericias realizadas, el barco comenzaba a hundirse por una rotura en un caño que se encuentra en un compartimiento cuyo ingreso estaba vedado. Es por ello que el ministro le ordenó al entonces jefe de la Armada Daniel Alberto Martín que realice un informe lo más rápido posible para determinar las causas del incidente que generó estupor en la antigua tripulación del barco.

Su reflote y un proyecto de conversión a museo flotante.

En 2014, la Armada Argentina comenzó el proceso para reflotar al Santísima Trinidad. Tras diversas maniobras coordinadas del Servicio de Salvamento y Buceo de la Armada, a mediados de diciembre de 2015, el buque fue enderezado y volvió a flote.

La Armada tuvo el proyecto de convertir el Ex Destructor A.R.A. Santísima Trinidad, en un museo recordatorio de la guerra de las Malvinas. Sin embargo, por el grave deterioro y la falta de recursos de la Armada para llevar adelante el proyecto, se destino el casco  para su desguace. Se decidió donar las partes a las asociaciones de veteranos de guerra.

Al respecto, el entonces jefe de la Armada, almirante Marcelo Srur decía que, ​"Hacerlo museo es como empezar la nave de cero, ya que el costado que apoyo está en malas condiciones y no nos podemos dar el lujo de acondicionar un barco para una función que nunca tuvo; y no es por decisión de la Armada, sino porque no tuvimos el aporte de aquellas asociaciones que en algún momento pensaron en ello".

Así, hubo una resolución del Estado Mayor General de la Armada que establecía remolcar y echarlo a pique con honores, pero dicha situación no fue posible por las condiciones desastrosas del destructor.

Finalmente, el 17 de diciembre de 2020, el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto 1017/2020, publicado en el Boletín Oficial, el presidente Alberto Fernández declaró "en desuso" a la embarcación y facultó a la Armada "para que proceda a su enajenación definitiva del patrimonio del Estado Nacional".

Fuentes: Armada Argentina -Wikipedia - Histamar

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