


Casi 120.000 extranjeros tramitaron su DNI argentino en los últimos 12 años: en qué año fue el pico y cuál es el principal país de origen
Actualidad04/01/2026




La frase “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”, incluida en el Preámbulo de la Constitución Nacional, sintetiza la perspectiva de hospitalidad y universalidad, proyectando un país abierto a la inmigración. Este enunciado histórico propone el bienestar general y los beneficios de la libertad tanto para quienes ya forman parte de la Nación, como para quienes elijan radicarse en Argentina, consolidando un propósito de poblamiento y desarrollo basado en la integración de nuevos habitantes.


En este contexto, la migración no es un fenómeno estático, sino que muestra una dinámica que depende tanto de situaciones internas como externas.
Según los datos del RENAPER, la población extranjera nacionalizada que tramitó su primer DNI ha ido aumentando en los últimos años, y tuvo su pico máximo en 2024. Entre 2013 y agosto de 2025, se tramitaron 118.597 documentos de identidad.
Al inicio de esa serie temporal, la cifra no llegaba a los 10.000 al año y se mantuvo con pocas variaciones hasta el 2020, año en que comenzó la pandemia, cuando disminuyó un 63%. Luego fue aumentando gradualmente y mostró un aumento considerable en 2023, cuando se otorgaron 12.858 documentos. Y alcanzó su máximo el año pasado, con 15.184. Para agosto pasado ya se habían tramitado 9.680, por lo que se espera para 2025 una cifra similar a la de los dos años previos.
El aumento que se observa en los últimos 3 años se explica en parte por el aumento de la migración venezolana, según informaron desde el RENAPER. En 2022 se habían tramitado 2.125 DNIs y en 2024 la cifra se duplicó: fue de 4.551, casi la tercera parte del total. En el caso de Bolivia, para el mismo período, el aumento fue del 33% y del 29% en el caso de Perú.
Hubo un aumento porcentual mucho mayor, que fue el caso de Rusia, aunque en números netos los números fueron menores. En 2022 los rusos nacionalizados que solicitaron su primer DNI fueron apenas 86 y para 2024 ese número ascendió a 718, lo cual refleja un incremento porcentual del 735%, el mayor de toda la serie. Esta tendencia parece no disminuir, ya que en los primeros 8 meses del año pasado ya se contabilizaron 731 trámites.
“Los rusos producen el mayor salto en términos relativos pero nominalmente la tendencia general la explican las nacionalizaciones de venezolanos”, explicaron desde el RENAPER.
Los países de origen
Venezuela, Bolivia y Perú son los 3 países con mayor cantidad de trámites para la obtención del primer DNI, iniciados desde 2013 hasta agosto de 2025.
En el primer caso, el aumento fue paulatino desde apenas 135 casos en 2013 y ese número fue aumentando hasta que se registraron 2.125 en 2022; 3.795 en 2023 y 4.551 en 2024, con 2.660 trámites en los primeros ocho meses del año pasado. En total, fueron 17.897 DNIs tramitados.
Según explicó la actual diputada nacional y ex directora de la Dirección Nacional de Migraciones, Florencia Carignano, la mayoría de estos trámites corresponden a migrantes venezolanos que entraron al país con documentación vencida y a medida que pasó el tiempo fueron completando los trámites para nacionalizarse.
“Una disposición de 2019 permitía el ingreso de venezolanos con documentación vencida y a medida que tuvieron tiempo para regularizar la situación del país -conseguir los antecedentes penales de Venezuela y Argentina-, obtuvieron el DNI porque cumplieron los requisitos para poder tener la nacionalidad; han realizado los trámites judiciales y la Justicia resolvió a su favor”, detalló.
En cuanto a Bolivia, había comenzado en 2013 con un número mayor: 982 trámites y se mantuvo en valores similares hasta 2019. Luego de la pandemia recuperó la cantidad histórica y para 2024, los trámites iniciados sumaron 1.194, siendo el total de 11.797 documentos incluyendo los datos de enero-agosto del 2025.
Con relación a Perú, el comportamiento fue parecido, solo que en 2023 y 2024 el número de trámites disminuyó con relación a los datos registrados entre 2013 y 2018, siendo el total para toda la serie de 10.040 DNIs tramitados.
Los países con menor cantidad de DNIs tramitados en los últimos 12 años son Sudáfrica, Turquía y Kazajistán con entre 100 y 104 trámites cada uno.
Las dos vías para tramitar el DNI
Para un extranjero nacionalizado existen dos formas de tramitar el DNI, dependiendo si obtuvo la nacionalidad por carta de ciudadanía o por opción.
La nacionalidad por carta es una forma de naturalización que otorga la ciudadanía argentina a extranjeros que cumplan ciertos requisitos y la soliciten formalmente mediante una “carta de ciudadanía”. Generalmente se solicita disponer de residencia legal en el país por al menos dos años continuos, no tener antecedentes penales y tener capacidad para ejercer derechos civiles. En este caso, los interesados deben presentar la solicitud ante un juez federal. El trámite incluye entrevistas y la evaluación de documentación.
La nacionalidad por opción, en cambio, es el derecho de elegir la nacionalidad argentina por la situación de sus padres. Son requisitos haber nacido en el extranjero, ser hijo/a de ciudadano/a argentino/a nativo/a y realizar una declaración formal “optando” por la nacionalidad argentina ante la autoridad competente (consulado o Registro Civil). El trámite suele ser más simple que la carta de ciudadanía. No se exige residencia previa ni requisitos de edad específicos, aunque los menores requieren representación legal. Los principales destinatarios son los hijos de argentinos nativos nacidos en el exterior, como se observa en el gráfico inferior y que corresponden al grupo etario de hasta 4 años de edad.
Del total de DNIs tramitados desde 2013, más de la mitad (54%) fue por carta y el 46% restante por opción.
Para tramitar el DNI, un extranjero primeramente debe contar con residencia legal en Argentina. Esta puede ser temporaria o permanente, según el caso. Es un trámite que se realiza ante la Dirección Nacional de Migraciones. En estos casos se requiere presentar pasaporte vigente o cédula de identidad del país de origen, certificado de antecedentes penales del país de origen y de Argentina, partida de nacimiento legalizada y traducida si corresponde y documentación que acredite el motivo de la residencia (trabajo, estudio, familia, etc.), así como un comprobante de domicilio en Argentina.
Extranjeros en Argentina
Según el RENAPER en Argentina hay 2.349.816 extranjeros residiendo en el país, con datos a junio pasado. De este total, el 70% vive en el AMBA (1,6 millones) y el 30% en el resto del país. Más de la mitad, el 53%, son mujeres.
El 31% son ciudadanos nacidos en Paraguay (721.735); le siguen 528.177 nacidos en Bolivia (22%); 207.647 oriundos de Perú (9%); 185.245 de Venezuela (8%) y 175.836 de Chile (7%).
La cifra de este año es ligeramente superior a la reportada por el INDEC para 2022, cuando el censo de ese año contabilizó 1.933.463 personas en viviendas particulares de la Argentina nacidas en otro país.
Por otra parte, entre 2018 y julio de 2024, se otorgaron 1.069.968 radicaciones, entre permanentes y temporales, según los registros de la Dirección Nacional de Migraciones.
Según los registros de la Dirección Nacional de Migraciones, entre enero y julio del año pasado, ciudadanos nacidos en Paraguay, Venezuela y Bolivia fueron quienes obtuvieron mayores pedidos de radicación permanente.
El caso de los venezolanos mostró su pico más alto en el año 2021, cuando se aprobaron 83.874 residencias permanentes y 18.180 temporarias, totalizando 102.054.
La migración venezolana marcó un precedente en los últimos años en la región y el mundo. Con la llegada de Nicolás Maduro al poder, la gravedad de la crisis humanitaria y el aumento de la persecución a políticos, casi 7 millones de ellos salieron del país y se radicaron en América Latina, según datos de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), liderada en conjunto por ACNUR y OIM.
Argentina es uno de los países de América del Sur con mayor cantidad de inmigrantes. Aunque todavía no iguala la situación de la década del 60’, el país mantiene un aumento sostenido de su población migrante, según la evolución histórica que reporta el Banco Mundial. A mediados del siglo pasado, Argentina registraba 2,6 millones de extranjeros, un porcentaje alto en un país con una población más baja que la actual. Esa cifra fue en descenso hasta tocar su piso a principios de los 2000, que coincide con la última gran crisis económica, cuando se registraron 1,5 millones de migrantes. Desde 2005 en adelante, la población extranjera volvió a crecer hasta llegar a 2,3 millones en 2025.
Nuevas reglas para los inmigrantes
En mayo de este año, el gobierno anunció una reforma migratoria que endureció los requisitos de entrada y permanencia, al tiempo que agiliza las deportaciones de inmigrantes condenados o ingresados ilegalmente, estableciendo además el pago de servicios de salud y educación pública para extranjeros no residentes.
El acceso a la ciudadanía por naturalización ahora exige dos años de residencia continua y legal, sin ausencias del país.
La reforma, implementada mediante el DNU 366/2025 endurece los requisitos de ingreso y refuerza controles migratorios. El texto prevé rechazos y sanciones para entradas irregulares, además de exigir una declaración jurada a los extranjeros, detallando los motivos y compromisos de permanencia.
El acceso a la educación inicial, primaria y secundaria se mantiene gratuito, sin distinción de situación migratoria. En cambio, la enseñanza superior estatal sólo será gratuita para argentinos y extranjeros con residencia permanente, mientras que las universidades públicas podrán cobrar aranceles a quienes no posean esa condición. En el ámbito laboral, se prohíbe el empleo de extranjeros en situación migratoria irregular.
En cuanto a la salud, los residentes permanentes acceden al sistema público igual que los ciudadanos argentinos, pero los migrantes no permanentes sólo contarán con atención en emergencias; para otros servicios médicos deberán presentar seguro de salud o abonar previamente.




























