


Tierra del Fuego: Desfinanciamiento científico: desde el CADIC advierten que se decidió “no investigar en Argentina”
Tierra del Fuego31/01/2026




Desde Ushuaia, el investigador principal del CONICET Gustavo Lovrich advirtió que la ciencia pública argentina atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas. Con proyectos suspendidos, salarios deteriorados y jóvenes científicos sin perspectivas, alertó que el país avanza hacia un retroceso estructural en un momento en el que el conocimiento resulta central para abordar el cambio climático.


En primer lugar, Lovrich explicó que la situación crítica del sistema científico argentino se arrastra desde el inicio de la actual gestión nacional "desde el 11 de diciembre del 2023, el financiamiento de todas las investigaciones fue suspendido de manera unilateral”, señaló, tras la disolución de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, principal organismo de sostén de los proyectos de investigación.
Según detalló, no se trató de una interrupción administrativa, sino de la cancelación directa de contratos vigentes 2los financiamientos en curso directamente se suspendieron, se cancelaron unilateralmente, a pesar de que había contratos firmados para hacer investigaciones”, afirmó, y recordó que durante 2024 incluso se ridiculizaron públicamente líneas de investigación científica.
Lovrich explicó que el sistema científico se sostiene históricamente sobre tres pilares: salarios de investigadores y docentes, mantenimiento edilicio de los institutos y financiamiento específico de proyectos. Mientras el segundo apenas se mantiene para garantizar el funcionamiento básico, los otros dos muestran un deterioro profundo "los estatales y en particular el CONICET perdieron por inflación y por no actualizar el 35% del salario”, advirtió. En paralelo, el financiamiento destinado a investigar quedó paralizado "ese financiamiento es el que yo refiero que se cortó”.
El impacto, sostuvo, es progresivo pero devastador "es una muerte lenta de inanición”, describió, al tiempo que aseguró que el sistema atraviesa “su peor etapa desde el 89 para acá, en los últimos casi 40 años”.
También cuestionó la idea de trasladar el financiamiento de la ciencia al sector privado "es una visión muy corta, porque es una visión de simplemente aplicabilidad y utilidad comercial inmediata”, remarcó, y agregó "la investigación científica es conocimiento de base que después puede terminar en un producto transable”.
En ese marco, recordó que la Argentina había establecido como meta invertir el 1% del PBI en ciencia y tecnología "el gobierno lo que hizo fue cortar directamente esta progresión que se venía llevando”, sostuvo, marcando un quiebre con una política de crecimiento, aunque irregular, del sistema científico.
Lovrich destacó que, a nivel internacional, la investigación sobre biodiversidad, ambiente y clima continúa siendo financiada mayoritariamente por los Estados "son investigaciones que dan herramientas útiles para el bienestar global, pero que no son efectivamente patentables”, explicó.
El investigador también señaló un fuerte contraste político. Mientras valoró que “por lo menos los senadores norteamericanos se preocupan como que sea una hora de su visita por ver cómo estamos nosotros”, cuestionó duramente la ausencia de legisladores nacionales, especialmente de La Libertad Avanza "no, no hay visitas, no hay interés en particular”.
Incluso al referirse al senador Agustín Coto, afirmó "ni siquiera a partir de una cuestión familiar, por una cuestión afectiva o por una cuestión de empatía con el laburo del padre que le dio de comer”, situación que definió como “vergonzosa”.
Antes de finalizar, puso el foco en los jóvenes científicos, uno de los sectores más afectados. Cerca de mil investigadores que ganaron concursos aún no fueron incorporados, mientras que los becarios doctorales perciben ingresos mínimos "estamos hablando de un profesional que se va a volver un investigador senior y que está cobrando hoy en Argentina menos de un millón de pesos”, señaló, y comparó "menos que un repositor de supermercado, para ponerlo en términos duros”.
Para cerrar, Lovrich sintetizó el escenario con una definición contundente "eso es decidir no investigar en Argentina”, en un mundo que redobla esfuerzos científicos para enfrentar desafíos globales como el cambio climático.



















