


Cruce caliente por el modelo fueguino: Melella exige reconversión y los industriales reclaman infraestructura
Tierra del Fuego25/06/2026
Redacción P24

El debate en torno a la matriz económica de Tierra del Fuego sumó un nuevo capítulo de tensión política y empresarial. En las últimas horas, el gobernador Gustavo Melella y el director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina (UIF), Ramiro Caballero, protagonizaron un cruce de declaraciones que expone las diferencias sobre quién debe asumir el costo y la planificación de la postergada transformación productiva de la isla.
Mientras el mandatario provincial defendió la necesidad imperiosa de abrir el abanico económico hacia nuevos sectores apuntando contra el presunto "comodismo" del empresariado fabril, desde la cámara industrial salieron al cruce con dureza, acusando a la gestión provincial de falta de infraestructura básica y de "echarle la culpa al otro".
Melella: "Tuvieron la vaca atada durante muchos años"
El gobernador Gustavo Melella encendió la mecha al asegurar que, si bien la provincia debe defender a capa y espada su industria electrónica —motor central del empleo local—, llegó el momento de diversificarse hacia la energía, los hidrocarburos, la pesca, la acuicultura y el turismo.
Sin embargo, el tramo más picante de sus declaraciones estuvo dirigido a los directivos de las principales terminales fabriles de la provincia:
"La industria tiene que repensarse. Los industriales tuvieron la vaca atada durante muchos años. Todos los gobiernos defendimos la industria por los trabajadores, pero en nombre de defender a los trabajadores se beneficiaron los industriales."
— Gustavo Melella, Gobernador de Tierra del Fuego.
El mandatario justificó la urgencia de este giro en la delicada situación financiera de las arcas públicas, golpeadas por una caída cercana al 20% en la recaudación provincial producto del desplome del consumo a nivel nacional. En ese sentido, Melella defendió la llegada de capitales privados para proyectos turísticos y acuícolas en Tolhuin, y adelantó una inversión de entre 80 y 100 millones de dólares junto a capitales chinos y Terra Ignis para una nueva planta de generación eléctrica en Ushuaia.
Pese a sus críticas, Melella aclaró que sigue gestionando ante el Gobierno nacional la protección de sectores clave, como la fabricación de aires acondicionados, cuya desatención calificó como una "puñalada casi final".
La respuesta de la UIF: "Es un clásico suyo echarle la culpa a otro"
La réplica desde el sector industrial no tardó en llegar y tuvo como vocero a Ramiro Caballero. Ex ministro de Industria y actual referente de la UIF fue tajante al devolver la pelota al terreno de la responsabilidad política de la actual gestión, que ya promedia su séptimo año de mandato.
"Es un clásico de Gustavo Melella, siempre la culpa la tiene el otro. Las industrias hicieron lo que cualquier empresa haría: invertir y trabajar dentro de las reglas y condiciones que estableció el propio Estado."
— Ramiro Caballero, Director Ejecutivo de la UIF.
Caballero retrucó el argumento oficialista señalando que el empresariado ha presentado numerosos proyectos para fabricar componentes y partes para otros mercados utilizando la capacidad instalada de la isla, pero argumentó que el verdadero cuello de botella es la alarmante falta de infraestructura estatal.
El representante gremial-empresario disparó interrogantes directos hacia la gestión de Melella: "¿Qué inversión importante puede llegar si todavía tenemos problemas energéticos, falta infraestructura básica y no existe una planificación clara sobre hacia dónde va la provincia?", cuestionó, reclamando la finalización de obras clave en materia de gas, conectividad vial e interconectado eléctrico.
Un debate de fondo con final abierto
A pesar de los duros términos del intercambio, ambas partes coincidieron en que el diálogo institucional no debe cortarse. Caballero remarcó que la UIF continuará colaborando con la provincia, reconociendo que la electrónica actual no resolverá por sí sola los problemas estructurales de la isla, y que se requieren fuertes apuestas en educación e industria del conocimiento.
No obstante, el cruce deja en evidencia una fractura discursiva: mientras el Gobierno provincial exige que los industriales reinviertan las ganancias de los "años de estabilidad" para aggiornarse a los nuevos tiempos de crisis, el sector privado advierte que sin un Estado que garantice servicios públicos estables y reglas de juego claras, la pretendida ampliación de la matriz productiva seguirá siendo solo una expresión de deseos.































