


Un informe del INIDEP revela que 105 buques pescan calamar en Malvinas con licencias británicas ilegales
Tierra del Fuego29/06/2026
Redacción P24

La explotación del calamar argentino (Illex argentinus) volvió a encender las alarmas sobre la soberanía y la preservación de los recursos pesqueros en el Atlántico Sur. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) presentó su Informe Técnico Oficial 06/2026, en el cual se revela que 105 buques poteros desarrollan actividades de captura en aguas de las Islas Malvinas bajo licencias emitidas por la administración británica del archipiélago, autorizaciones que la República Argentina considera totalmente ilegales debido a la disputa de soberanía preexistente.
El documento detalla de manera minuciosa la magnitud de la presión pesquera extranjera sobre el calamar, un recurso migratorio estratégico para el ecosistema y la economía de la región. Más allá de las embarcaciones amparadas por las cuestionadas licencias británicas dentro de la zona de exclusión colonial, la situación se vuelve aún más compleja en la milla 201: en la zona adyacente a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina operan anualmente 338 buques poteros extranjeros, a los que se suman 146 barcos arrastreros que capturan el recurso una vez que los cardúmenes abandonan la jurisdicción nacional.
El factor estratégico detrás del informe
Los datos arrojados por el INIDEP tienen como objetivo técnico evaluar los resultados globales de la última campaña y fundamentar medidas ante el Consejo Federal Pesquero (CFP). Entre las principales líneas de acción analizadas por las autoridades se destaca la necesidad de incrementar la capacidad operativa de la flota de bandera nacional.
Actualmente, los científicos señalan que la flota potera argentina cuenta con menor capacidad que en otras etapas históricas de la pesquería —habiendo registrado apenas 84 unidades activas en la última temporada—. Frente a la masiva presencia de competidores internacionales fuera de la ZEE o bajo bandera de ocupación, el fortalecimiento de la matrícula de buques locales se visualiza no solo como una política económica de captura y generación de empleo, sino como una herramienta geopolítica clave para consolidar la presencia argentina y mitigar la fuga del recurso antes de que complete su ciclo migratorio.
El Illex argentinus posee un ciclo vital anual. Lo que la flota nacional no logra capturar de manera regulada dentro de la ZEE termina quedando disponible para flotas que operan en el área en disputa de Malvinas o en aguas internacionales sin ningún tipo de control de sostenibilidad ni trazabilidad por parte del Estado argentino.
El informe oficial del INIDEP expone de manera cruda cómo el calamar argentino sigue siendo el centro de un histórico conflicto en los mares del sur, donde la investigación científica y la defensa de los recursos soberanos deben avanzar de la mano frente a la presión extractivista internacional.































