


El Gobierno se abstuvo en la ONU ante una resolución para condenar el colonialismo y generó debate por la Cuestión Malvinas
Tierra del Fuego17/10/2026
Redacción P24

Durante la sesión de la 4° Comisión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) , la representación de Argentina decidió abstenerse de ratificar la Resolución 1514, un documento clave orientado a la erradicación de todas las formas contemporáneas de colonialismo. La postura adoptada por la administración de Javier Milei alineó al país con los Estados Unidos y generó un fuerte debate político debido a su impacto directo sobre el histórico reclamo de soberanía respecto a las Islas Malvinas .
La iniciativa que motivó la votación fue presentada por la Federación Rusa y logró ser aprobada con 85 votos a favor —incluyendo a naciones como Brasil, México, Sudáfrica e India—, 49 en contra y 23 abstenciones. Tras este resultado en comisión, el proyecto quedará habilitado para ser tratado en el pleno de la Asamblea General.
Los motivos diplomáticos y el escenario regional
La decisión argentina de abstenerse se mantuvo en sintonía con la postura de los Estados Unidos y varios países de la región, entre los que se encuentran Chile, Costa Rica, Colombia, Guatemala, Honduras, Perú y Paraguay.
Según trascendió en el ámbito diplomático, el motivo central detrás de la abstención estadounidense y de sus aliados radicó en que el texto propuesto por Rusia buscaba ampliar el concepto de "colonialismo" para incluir y condenar formalmente las sanciones económicas, financieras y comerciales de carácter unilateral.
Repercusiones políticas e internas
A nivel local, la abstención fue catalogada por sectores de la oposición política como una contradicción flagrante. Distintos referentes señalaron que la Resolución 1514 constituye uno de los pilares jurídicos fundamentales que Argentina utiliza sistemáticamente para sustentar su reclamo de soberanía ante el Reino Unido en el Comité de Descolonización. Asimismo, la medida contrastó con el discurso pronunciado recientemente por el presidente Milei ante la propia ONU, donde había abogado por el principio de libre determinación para liberar a los pueblos colonizados.
Uno de los primeros en cuestionar duramente la medida fue el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, quien calificó la decisión como un "papelón" y un acto de irresponsabilidad, expresando a través de sus redes sociales que "la Cuestión Malvinas merece una diplomacia que no esté de rodillas".
La respuesta del oficialismo no tardó en llegar. El canciller Pablo Quirno salió rápidamente al cruce y desestimó las críticas del funcionario bonaerense con un contundente mensaje: "No puede manejar una provincia, mirá si va a opinar de política exterior".




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