Crecen los pagos de las provincias en medio del ajuste de la coparticipación y de la caída de la recaudación

Actualidad 04 de junio de 2024
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En medio de una caída de la recaudación y del recorte de envíos desde la Nación, las provincias afrontan también presión a sus cuentas públicas por un aumento en el peso que tiene en sus presupuestos el pago de capital e intereses de deuda en dólares. La devaluación a fin de 2023 hizo más “pesada” esa carga, que para el conjunto de provincias representa el 55% de sus ingresos totales.

Así lo reflejó un informe de la consultora Politikón Chaco, especializada en finanzas provinciales, que midió que en 2023, por el impacto de la suba del tipo de cambio oficial, la deuda en moneda extranjera –principalmente títulos y préstamos de organismos internacionales– el stock de deuda pública creció hasta 17,9 billones de pesos, un aumento en términos reales de 79,2% en comparación con los 4,3 billones de pesos del cierre de 2022. 
Otras formas de medir el peso de la deuda también mostraron saltos muy marcados por ese impacto de la devaluación. El más relevante es el que toma en consideración cuánto representa la deuda en relación a los ingresos totales que tienen las provincias, que en este caso tuvieron una escalada desde 30,4% hasta 55 por ciento. Y en porcentaje del PBI, en 2023 la deuda provincial representó el 9,4% contra 5,2% de un año atrás. En todos los casos son los datos más elevados en 10 años y se trató de alzas “sin precedentes” según el director de esa consultora, Alejandro Pegoraro.

En porcentaje del PBI, en 2023 la deuda provincial representó el 9,4% contra 5,2% de un año atrás. En todos los casos son los datos más elevados en 10 años y se trató de alzas “sin precedentes” según el director de esa consultora Alejandro Pegoraro
La cuestión de qué peso tiene la deuda en dólares sobre los ingresos de la provincias toma relevancia porque el contexto de caída de la recaudación de los impuestos subnacionales, junto con el recorte de las transferencias discrecionales por decisión de la Casa Rosada –y también de las automáticas por una coparticipación que cayó en términos reales por el efecto de la recesión– hizo que las provincias tuvieran que realizar sus propios ajustes en las cuentas públicas, entre otras cosas para asegurar el pago de los intereses y capital de su deuda. 
“La necesidad de contar con más pesos para hacerse de los dólares suficientes para el cumplimiento de estas obligaciones es un peso para las arcas provinciales en un contexto donde las transferencias nacionales caen casi 10% acumulado a mayo. Aun con esta consideración, creemos que las provincias no descuidarán sus obligaciones de deuda ya que el costo de hacerlo es aún más alto que el pagarlas”, dijo Pegoraro.

El caso de La Rioja hizo ruido en el mercado hace poco más de tres meses, cuando anunció que no podría afrontar el pago total de su deuda y convocó a sus acreedores a una nueva reestructuración de esos títulos -que ya habían sido renegociados en 2020-. La razón que esgrimió la gobernación que encabeza Ricardo Quintela fue que “la contracción de la economía argentina, la alta inflación y la devaluación del tipo de cambio han tenido un efecto directo en la economía de la Provincia”.

Desde ese momento la provincia inició contactos con un grupo de bonistas para llegar a un acuerdo “en el menor tiempo posible”. Fuentes del gobierno riojano dijeron a Infobae que “seguimos en el proceso de negociaciones” y que aún no hubo novedades relevantes en ese ida y vuelta. Un consorcio de acreedores de La Rioja se aglutinó para ser representado por el estudio Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan –uno de sus socios es Dennis Hranitzky, un abogado conocido por otras demandas contra la Argentina en tribunales de los Estados Unidos– y reclamaron el pago completo del vencimiento en disputa, que es de 26 millones de dólares, de los cuales La Rioja pagó 10 millones.

No será la única provincia que afrontó dificultades a lo largo del año para pagar en tiempo y forma su deuda en dólares y el calendario es exigente para otras gobernaciones en lo sucesivo. En total, el 2024 contempla pagos por unos USD 1.950 millones desde las provincias, de los cuales faltan pagar alrededor de USD 1.170 millones. Córdoba será la que tendrá la carga de intereses más pesada (USD 357 millones), seguido por Buenos Aires (USD 350 millones), Salta (USD 70,5 millones), Chubut (USD 68,8 millones) Entre Ríos (USD 65 millones) y Mendoza (USD 61 millones).

Fuentes de la gobernación que encabeza Axel Kicillof aseguraron que si bien el efecto del salto en el tipo de cambio oficial fue notorio en la deuda dolarizada al ser medido en pesos, el atraso cambiario acumulado desde ese momento por la aceleración inflacionaria pudo haber “neutralizado” ese efecto, por lo que el foco de preocupación bonaerense está más relacionado a la pérdida de recursos (que estimaron en 1 billón de pesos) que en la deuda.

Desde la administración mendocina, por su parte, mencionaron que “nosotros en marzo hicimos una colocación de bonos en pesos con el cual vamos a cubrir todas las amortizaciones del bono hard dollar de marzo y septiembre, con lo cual tenemos el horizonte despejado en materia de deuda”, apuntaron. “La devaluación hizo que la deuda en dólares sea más onerosa, pero quizás para provincias con recursos en dólares como nosotros eso hizo aumentar considerablemente las regalías”, apuntaron fuentes cuyanas.

“Desagregando por acreedores, el 75,6% de la deuda consolidada de las 24 jurisdicciones subnacionales corresponde a Títulos Públicos, mientras que el 18,4% corresponde a Organismos Internacionales. Estos son han tenido un importante crecimiento en términos reales (83,5% los Títulos Públicos y 126,1% los OI) explicado a partir de la devaluación de diciembre: al ser, en su enorme mayoría, deudas expresadas en dólares, el salto del tipo de cambio provocó una fuerte suba en pesos de esos pasivos”, mencionó Politikón.

Analizado por provincias, esa consultora midió que “Los mayores incrementos se observan en las provincias de La Rioja (180,5%), Neuquén (113,5%) y Salta (102,6%), con el denominar común entre ellas que tienen alta exposición a deuda en dólares, situación que explica principalmente el salto”. En la medición de deuda en relación con ingresos, “la provincia de Buenos Aires es la única que exhibe un stock de deuda pública superior a la totalidad de sus ingresos del año (103,2%) siendo así la que presenta la mayor ratio deuda/ingresos”, apuntó Politikón.

“Si el proceso de caída de los recursos continua, naturalmente traería consigo dificultades extras a las que ya tienen las provincias para afrontar los vencimientos que quedan a lo largo del segundo semestre, pero entendemos que se han realizado (o realizarán, en todo caso) las debidas adecuaciones presupuestarias aunque ello implique profundizar aún el gasto primario si eso lo amerita”, concluyó Pegoraro.

Esa presión adicional sobre las cuentas públicas se da en un contexto de caída recaudatoria propia y menos envíos desde la Nación a los gobernadores. En mayo, los ingresos récord por el pago de impuesto a las Ganancias, la coparticipación tuvo una mejora en términos reales de 22% en mayo, y en el acumulado de los primeros cinco meses del año la caída real es de 9,8 por ciento, indicó el Instituto Argentina de Análisis Fiscal (Iaraf).

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