Vaca Muerta, sueldos vivos: El club del millón de dólares en Puerto Madero

Opinion02/05/2026 Por Dihcar Labina

Mientras la mayoría de los mortales en Argentina andamos haciendo malabares con el presupuesto para que el sueldo no se evapore antes del día 15, en la torre de YPF en Puerto Madero parece que viven en una dimensión económica paralela. El dato ya está sobre la mesa y, sinceramente, te deja con la boca abierta: para este 2026, la remuneración promedio para los directores de nuestra petrolera de bandera ronda el millón de dólares anuales.

Sí, leíste bien. Un millón de verdes. Traducido al "criollo" y dividiendo los números que se manejan en las asambleas, estamos hablando de que cada director se estaría llevando al bolsillo unos USD 70.000 a USD 80.000 mensuales (dependiendo de la cotización y los bonos).

¿Mérito o "Casta" con nuevo envase?

Lo más irritante de todo esto no es solo la cifra astronómica —que ya de por sí es un insulto a cualquier recibo de sueldo promedio— sino la justificación oficial. Dicen que para retener "talento de clase mundial" hay que pagar sueldos de mercado internacional. El pequeño detalle es que YPF no es una empresa privada común; es una sociedad con mayoría estatal donde, curiosamente, muchas de esas sillas están ocupadas por figuras que vienen más de la rosca política que de la ingeniería petrolera profunda.

Es curioso cómo para el jubilado o el docente siempre "no hay plata", pero para el directorio de la petrolera que manejamos entre todos, la billetera es de cuero de elefante. Estamos hablando de un aumento que, desde 2024, viene ganándole a la inflación por goleada, con subas que en su momento superaron el 380% cuando el resto del país apenas intentaba no ahogarse.

La nómina de directores es un "quién es quién" del poder político y empresarial. Estos son los nombres que figuran en los registros de la IGJ y la CNV como beneficiarios de estas partidas:

  • Horacio Marín: El hombre fuerte, Presidente y CEO.

  • Manuel Adorni: El actual Jefe de Gabinete, que entró en reemplazo de Guillermo Francos. (Dato: Se informó que Adorni, al igual que sus antecesores en el cargo político, renunció a los honorarios de YPF para cobrar solo su sueldo de funcionario. Un gesto, al menos).

  • Lisandro Catalán: Mano derecha de Francos y reciente incorporación.

  • Eduardo Alberto Ottino.

  • Guillermo Gustavo Koenig: Representante de Neuquén.

  • Emiliano José Mongilardi: Por Chubut.

  • José Daniel Álvarez: Por Santa Cruz.

  • César Rodolfo Biffi: Por Mendoza.

  • Maximiliano D'Alessio. Por Tierra del Fuego

  • Martín Maquieyra: Exdiputado nacional.

  • Gerardo Damián Canseco: Representante del sector sindical (SUPEH).

Pero, lo que más ruido hace es que estos sueldos de jeque se aprueban incluso en años donde la empresa ha reportado "quebranto computable" o balances en rojo bajo las normas de la CNV. Es decir, si la empresa pierde, el director igual se llena de oro.

Para entender la magnitud del escándalo, hay que dejar de mirar el surtidor y mirar las actas de la Asamblea General Ordinaria. Según la documentación oficial (Acta N° 62 y sucesivas), el Directorio propuso y aprobó un presupuesto para honorarios que rompe cualquier lógica de austeridad.

La trampa legal para pagar sueldos que superan los USD 1.000.000 anuales por director (en promedio) radica en la interpretación del Artículo 261 de la Ley General de Sociedades (N° 19.550).

Este artículo limita los honorarios al 5% de las ganancias cuando no se distribuyen dividendos. Sin embargo, YPF utiliza una excepción: cuando los directores desempeñan "comisiones especiales o funciones técnico-administrativas", la remuneración puede exceder ese límite. En los balances presentados ante la CNV, YPF justifica estos montos alegando que sus directores no son meros "consejeros", sino ejecutivos con dedicación exclusiva.

El Contraste con el Balance Real

Si revisamos el Formulario 20-F (el reporte anual que YPF debe presentar obligatoriamente en Wall Street), los números no mienten. Mientras la empresa reportó en ejercicios anteriores ajustes por "deterioro de activos" (impairments) de miles de millones de dólares —básicamente, admitiendo que sus activos valían menos—, la partida destinada a "Remuneraciones y Honorarios" no sufrió la misma poda.

EC YPF

Dato Clave: En el presupuesto aprobado para 2025/2026, el monto global para el Directorio se fijó en una cifra que, ajustada por inflación y tipo de cambio, permite que el Presidente del Directorio y los directores con funciones ejecutivas perciban ingresos que compiten con los CEOs de ExxonMobil o Chevron, pero financiados por una empresa cuyo accionista mayoritario es un Estado con 50% de pobreza.

La clave del mercado como excusa

La documentación interna de la Comisión de Nombramientos y Remuneraciones de YPF utiliza informes de consultoras internacionales (como Mercer o Korn Ferry) para comparar los sueldos con el mercado regional.

El argumento es: "Si no pagamos esto, los mejores talentos se van a Petronas o Shell". Pero el ojo crítico detecta la falla: muchos de los nombres arriba mencionados no tienen ofertas de Petronas sobre la mesa; están ahí por acuerdos de gobernabilidad entre la Nación y las provincias petroleras (la famosa OFEPHI). Es decir, se paga precio de "Rockstar de la Ingeniería" a perfiles que cumplen funciones de "Enlace Político".

¿Dónde está la plata?

Mientras los directores blindan sus ingresos en dólares o equivalentes ajustados, la empresa ha encarado un proceso de "desinversión en campos maduros" . La lógica es cínica: se desprenden de áreas que dan empleo en el interior para "eficientizar" la empresa, pero esa eficiencia nunca llega a los gastos de la alta cúpula.

Y esta opinión no es solo un descargo emocional. Es la constatación, vía balances oficiales, de que en YPF la meritocracia tiene un precio de oro que solo pagan los usuarios cada vez que pasan la tarjeta en el surtidor. La "transparencia" de la que goza al cotizar en Bolsa sirve, al menos, para saber exactamente cuánto nos cuesta este club de directores millonarios.

Es la vieja historia de siempre: riesgos públicos, ganancias privadas (o para unos pocos privilegiados).

Mientras el surtidor no para de subir y llenar el tanque es un lujo, en el piso más alto de la torre de YPF se brinda con champán de exportación. Al final, parece que la "motosierra" era para las ramas bajas, porque en la cima del árbol la fruta sigue siendo igual de dulce para los mismos de siempre.

Por lo menos, así lo veo yo...continuará...

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