ANÁLISIS | Más allá de la 19.640: Las propuestas de Mariano Viaña para diversificar la economía fueguina

Opinion31/07/2026 Por Dihcar Labina

El debate sobre el presente y futuro de Tierra del Fuego suele quedar atrapado en una trinchera bipolar: de un lado, la defensa corporativa e irrestricta de un statu quo cada vez más frágil; del otro, los ataques centralistas que cuestionan la legitimidad de su subrégimen de promoción.

Sin embargo, las recientes declaraciones del exministro de Economía provincial, Mariano Viaña, en el programa Buscando el Equilibrio (Radio Provincia), quiebran ese esquema al introducir una radiografía interna implacable, con la autoridad de quien conoce de cerca los engranajes fiscales de la isla.

La tesis central de Viaña trasciende la queja coyuntural: Tierra del Fuego atraviesa una crisis estructural provocada por la complacencia dirigencial, la falta de planificación estratégica a largo plazo y la incapacidad crónica para transformar su peso geopolítico en desarrollo concreto.

El núcleo de su advertencia pone el dedo en la llaga sobre la finitud de las herramientas extraordinarias cuando no hay dinamismo:

"El error es que nos entusiasmamos y pensamos que esto no se acababa nunca. Todo tiene un principio y todo principio tiene un final. El movimiento tiene que ser dinámico. Si el movimiento no es dinámico, no tiene solución. Tenemos que adaptarnos a la tecnología, a la inteligencia artificial, y los jóvenes tienen que participar."

La ilusión de la protección perpetua y el impacto arancelario

A diferencia de las narrativas oficiales que atribuyen los sobresaltos locales exclusivamente a embates del Poder Ejecutivo Nacional, Viaña desarma la premisa de la invulnerabilidad legal de la Ley 19.640. Advierte que la obsolescencia o pérdida de competitividad de la isla no vendrá necesariamente de un zarpazo legislativo, sino de las modificaciones indirectas en la política económica macro.

"Nos dormimos en los laureles. La actividad electrónica surgió por una circunstancia de elevación de aranceles. Hoy, sin tocar ningún artículo de la Ley 19.640, nos ponen de rodillas porque redujeron los aranceles. Eso es lo que tiene que entender la gente."

Para el exministro, el estancamiento deviene de haber tomado una ventana de oportunidad temporal como un dogma eterno. La baja de aranceles de importación al continente o la apertura de mercados expone la urgencia de diversificar antes de que el mercado liquide los empleos fabriles.

Repensar el territorio: Infraestructura castrada y primarización

El tramo más crítico del diagnóstico apunta a la desconexión entre el potencial natural de la isla y su matriz productiva real. Viaña cuestiona la paradoja de una provincia insular e industrializada que sigue importando lo que podría producir y exportando materia prima sin procesar.

En relación a la ganadería y la explotación forestal, el exfuncionario denunció la falta de visión integral:

"¿Cuánto se habló del desarrollo de la madera? ¿Cuánto se habló de un frigorífico necesario para poder exportar a Europa? Estamos libres de aftosa y de brucelosis. ¿Qué estamos haciendo? ¿Mandando animales al norte del país para que después vuelvan y los consumimos? Hay algo que no está funcionando. Hemos perdido la visión; perdimos de vista el bosque por mirar un árbol."

Asimismo, apuntó a la paradoja de la madera nativa, ponderando el trabajo de Lenga Patagonia pero exigiendo que el Estado y el sector privado cierren la cadena de valor: utilizar los descartes forestales para fabricar aglomerados y pellets que abaraten el costo de calefacción local en lugar de importar insumos del continente.

En materia de infraestructura de transporte, el exministro volvió a poner sobre la mesa de debate deudas históricas que paralizan el desarrollo del norte y centro de la isla:

"Río Grande necesita su puerto y hay que hacerlo. Miren lo que hacen en Singapur con el puerto de Tuas. ¿Cómo no vamos nosotros a poder hacer un puerto? (...) El puerto de Ushuaia, para hacer abastecimiento antártico, podría estar construyendo galpones, aunque sean privados, para luego alquilarlos. Si no pensamos de una manera distinta, no tenemos salida."

Poblar el mapa y disputar el Atlántico Sur: Geopolítica activa

Frente a la concentración demográfica en los ejidos urbanos de Ushuaia y Río Grande, Viaña propuso recuperar la mística pionera de los años 70 que dio origen a Tolhuin, proyectando la creación de nuevas comisiones de fomento en puntos neurálgicos como Puerto Almanza, San Sebastián, Laguna Escondida y Cabo San Pablo.

Esta propuesta de "conquistar el espacio vacío" se ensambla directamente con la proyección geopolítica sobre la Antártida y el Atlántico Sur. El exministro remarcó que las herramientas fiscales deben amoldarse a los enclaves militares y logísticos proyectados:

"¿Por qué en un lugar como ese, donde se ponga la Base Naval Integrada y tenga destino antártico, no puede haber una gran zona franca? Si eso te va a dar ocupación y te va a dar trabajo. (...) ¿Por qué no hacemos una zona franca de frontera similar a las existentes en La Quiaca e Iguazú?"

La cuestión Malvinas: Una paridad insular desaprovechada

Uno de los planteos más originales y menos transitados por la dirigencia política provincial radica en el rol de Tierra del Fuego en la diplomacia por la Cuestión Malvinas. Viaña cuestionó que la provincia sea tratada como un espectador pasivo en las discusiones internacionales sobre el archipiélago, omitiendo la realidad socio-demográfica compartida:

"Cuando hablan de Malvinas no intervenimos nosotros. Nadie lo dice, pero somos los que más nos parecemos a ellos por la insularidad. Tenemos las mismas dificultades: la distancia, el aislamiento y el alejamiento de los centros de consumo. Tenemos que volver a reunirnos y repensar la provincia."

Esta perspectiva busca posicionar a Tierra del Fuego no solo como un reclamo cartográfico, sino como un actor insular con identidad geográfica, logística y climática equivalente, con capacidad de interlocución sobre las realidades del Atlántico Sur.

Cautela energética, crédito chino y rigor macroeconómico

Consultado sobre las iniciativas para solucionar la crisis energética estructural —en particular los proyectos de generación térmica en Ushuaia con financiamiento o equipamiento asiático— Viaña optó por un pragmatismo técnico matizado por la memoria histórica provincial:

"No tengo información certera. Habría que analizar si la planta es nueva, usada o reacondicionada. Tengo un grado de recelo y para hacer una evaluación hay que tener documentación en la mano. Nosotros ya tuvimos una experiencia con los chinos cuando fue la petroquímica. Así que yo ya tengo mis dudas y un recelo natural."

En la misma línea, el exministro alertó sobre la salud de las finanzas públicas provinciales, advirtiendo sobre el peligro de sostener estructuras estatales sobredimensionadas mediante endeudamiento para pagar gastos corrientes:

"Hay que buscar ajustar el presupuesto. Si no podés pagar los intereses, la deuda crece de una manera vertiginosa y va a ser impagable. Es matemática pura, no hay mitos. (...) El Estado, tal cual como está hoy, está totalmente deformado."

Incentivos, herramientas fiscales y la trampa del enfrentamiento

Respecto de los instrumentos de inversión, Viaña no eludió la discusión sobre el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP) ni sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Ponderó la utilidad del FAMP si se lo destina estrictamente a proyectos industriales madereros, frigoríficos o petroquímicos, al tiempo que tildó de "error" la no adhesión provincial al RIGI, argumentando que la previsibilidad jurídica por 30 años es compatible con la trayectoria de más de medio siglo de la Ley 19.640.

Finalmente, Viaña llamó a superar la grieta partidaria que paraliza la gestión provincial y a concentrar la inversión pública en la columna vertebral del desarrollo social:

"La prioridad es la educación, la salud y la seguridad. No hay otras prioridades mayores que esas. Estamos hipotecando el futuro. Hay que cambiar y hacer de la política una herramienta de entendimiento para buscar soluciones, no un enfrentamiento permanente. (...) Es imprescindible que sumemos adhiriéndonos a un nuevo proyecto para Tierra del Fuego, pero todos juntos. Necesitamos un nuevo comienzo."

Un cambio de paradigma inaplazable

El análisis de Mariano Viaña funciona como un espejo incómodo para la dirigencia fueguina. Su intervención deja en evidencia que la protección normativa, por sí sola, no garantiza la supervivencia de una sociedad si no se acompaña de obras estructurales, valor agregado, equilibrio presupuestario y una estrategia geopolítica audaz. Frente a la inercia del pasado, el mensaje de fondo es claro: el modelo tradicional ya dio lo que tenía para dar y el tiempo para construir la alternativa es ahora.

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