




Argentina protestó formalmente ante el Reino Unido por la incursión de un buque de guerra británico
Tierra del Fuego16/07/2026
Redacción P24

La Cancillería Argentina presentó una enérgica nota de protesta formal ante la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El motivo del reclamo diplomático fue el paso no autorizado del patrullero oceánico británico HMS Medway (P223) por aguas bajo jurisdicción nacional, en un trayecto que unió las Islas Malvinas con la ciudad chilena de Punta Arenas.
La presentación diplomática se concretó el pasado 13 de julio por instrucción del canciller Pablo Quirno, aunque su difusión pública se realizó dos días después, coincidiendo políticamente con el triunfo de la selección argentina de fútbol frente a Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo 2026.
El incidente
De acuerdo con los reportes técnicos del Comando Conjunto Marítimo, la incursión militar se produjo el 4 de julio de 2026. El HMS Medway zarpó desde el archipiélago de Malvinas con destino a Punta Arenas (Chile) para realizar tareas de reaprovisionamiento.
En su trayecto, el buque de guerra ingresó de forma inconsulta en el mar territorial argentino a la altura de la provincia de Santa Cruz y continuó su navegación frente a las costas de Tierra del Fuego.
La detección y el seguimiento de la nave británica fueron realizados de manera conjunta por el sistema de defensa argentino:
Rastreo electrónico: Monitoreo constante a través de los sensores y radares costeros del Comando Conjunto Marítimo en el litoral austral.
Avistamiento aéreo: Una aeronave Beechcraft B-200M "Cormorán" de la Aviación Naval registró visualmente el paso del navío empleando el sistema electroóptico de alta definición WESCAM MX-10.
Apagado de señal: El informe militar constató que, durante tramos del recorrido, el buque británico interrumpió de manera temporal sus emisiones de posicionamiento, lo que sumó sospechas sobre la intencionalidad de la maniobra.
Los Antecedentes del Caso
El reclamo argentino no es un hecho aislado, sino que se fundamenta en un andamiaje legal y diplomático construido durante décadas que, según el Gobierno, el Reino Unido ha violado sistemáticamente.
1. El Acuerdo de Madrid II (1990)
Tras la restauración de las relaciones diplomáticas después de la Guerra de Malvinas, ambos países firmaron en febrero de 1990 la Declaración Conjunta de Madrid II (con una ampliación en 1991). Este tratado estableció un "mecanismo transitorio de información y consulta recíproca" sobre los movimientos de fuerzas militares en el Atlántico Sur.
La infracción: El acuerdo obliga a ambas partes a notificar con antelación el desplazamiento de buques de guerra en zonas de influencia. Al no emitir ningún tipo de aviso ni radio-comunicación previa, Londres quebró de forma unilateral estas medidas de confianza militar vigentes desde hace más de tres décadas.
2. Resoluciones de las Naciones Unidas
La Cancillería invocó el desconocimiento británico de normativas internacionales clave:
Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU: Insta a las dos partes de la disputa de soberanía a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que introduzcan modificaciones en la situación mientras el diferendo continúe abierto.
Resolución 41/11 (Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur): Promueve la reducción de la presencia militar extranjera y prohíbe acciones unilaterales de carácter militar en la región austral.
La reacción de Tierra del Fuego
Días antes del pronunciamiento de la Cancillería nacional, el Gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur ya había alzado la voz. El secretario de Malvinas y Asuntos Internacionales de la provincia, Andrés Dachary, calificó el tránsito del buque como una "provocación flagrante" y una muestra de "mala fe británica".
Desde la gobernación fueguina destacaron que la incursión ocurrió justo después de que el Comité de Descolonización de la ONU (C24) y la Asamblea General de la OEA volvieran a respaldar de manera unánime el reclamo de soberanía argentino.
La protesta formal de la Cancillería busca dejar un claro antecedente ante los foros internacionales de que Argentina no tolerará la normalización de incursiones militares británicas en sus aguas jurisdiccionales, en defensa irrenunciable de sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.



























