OPINIÓN | Dos intendentes y un solo sillón: El dilema del PJ para la gobernación

Opinion16/07/2026 Por Dihcar Labina

En Tierra del Fuego nos conocemos todos. Por eso, cuando en las mesas de café o en los pasillos de las municipalidades empieza a sonar el runrún de que "hay varios sectores que quieren que Walter Vuoto sea gobernador", a nadie se le cae el termo de la mano de la sorpresa. En la política fueguina, el que no corre, vuela, y los globos de ensayo son el deporte provincial por excelencia.

Pero, vamos a los papeles: ¿qué tan real es esto y por qué genera tanto ruido?

Para entender el fenómeno Vuoto hay que sacarse los anteojos de la simpatía o la antipatía ideológica. El tipo va por su tercer mandato consecutivo como intendente de Ushuaia. Guste o no su estilo —que siempre es de alto perfil, militante y bien "camporista" de origen—, el hombre construyó una estructura de poder territorial que es imposible de ignorar. Nadie gobierna la capital provincial por más de una década sin acumular un importante capital político y, sobre todo, una red de lealtades que hoy, con la mira puesta en el mediano plazo, empiezan a pedir "pista" para algo más grande.

Cuando se habla de "varios sectores", no estamos hablando de un grupo de amigos jugando al truco. La presión viene de lugares bien concretos:

  • El peronismo orgánico y la militancia de base: Para muchos sectores del PJ fueguino, Vuoto es la figura natural de recambio. Es el presidente del partido en la provincia y representa a esa militancia que quiere ver un peronismo más puro y combativo en la gobernación.

  • El bloque sindical y social: Durante sus gestiones, Vuoto ha sabido tejer lazos muy finos con gremios clave de la provincia. Esos sectores ven en él a un garante de la defensa del empleo y del régimen industrial fueguino frente a los vientos helados que a veces soplan desde Buenos Aires.

  • La liga de los intendentes y el recambio generacional: Hay una camada de dirigentes sub-45 en la provincia que entiende que el ciclo de los históricos tiene que dar paso a una renovación de nombres, pero con experiencia de gestión real.

El factor del norte: Martín Pérez y la inevitable disputa por el sillón provincial

Ahora bien, ningún análisis político en la isla está completo si solo miramos la bahía de Ushuaia. Cruzando el paso Garibaldi, en la ciudad más poblada de la provincia y corazón del polo industrial, Martín Pérez juega su propio partido y con cartas sumamente fuertes.

El intendente de Río Grande, que transita su segundo mandato al frente del municipio norteño, viene construyendo de manera metódica y silenciosa su propia proyección provincial. Sin posibilidad de una nueva reelección local, todos en el mundillo político dan por sentado que su destino natural es la pelea por la gobernación. Y argumentos no le faltan:

  • El peso de los votos: Pérez consolidó su liderazgo con un aplastante triunfo electoral en su última reelección, lo que lo posiciona como un jugador de peso pesado en el armado peronista.

  • Gestión con perfil propio: A través de su espacio Provincia Grande y una administración muy enfocada en el equilibrio fiscal y la obra pública, Pérez busca diferenciarse del estilo más confrontativo e identitario de La Cámpora que encarna el vuotismo. Su estrategia apunta a un peronismo más amplio, sumando aliados en el resto de los municipios y levantando bien alto banderas de soberanía y desarrollo regional.

  • El pie en el sur: El riograndense ya no esconde sus intenciones y ha comenzado a "caminar" la provincia, construyendo armado político e instalando su bloque partidario incluso en el propio Concejo Deliberante de Ushuaia.

El arte de la convivencia y el "operativo clamor"

Claro que en Tierra del Fuego las cosas nunca son lineales. Actualmente, la relación entre el gobernador Gustavo Melella, Vuoto y Pérez transita por una línea muy delgada de "unidad obligada". Las fotos de gestión conjunta y los acuerdos políticos están a la orden del día porque entienden que, si se dividen de forma prematura, la oposición se los almuerza en un minuto.

Pero una cosa es gestionar el día a día y otra muy distinta es definir quién se queda con la llave de la Casa de Gobierno. Que hoy salgan a la luz estas voces que "quieren" a Vuoto como candidato no es casualidad. Tampoco lo es el constante despliegue territorial de Pérez. Ambos dirigentes pertenecen a la misma generación, pero expresan matices y construcciones de poder muy distintas dentro del peronismo fueguino.

En política, lo que no se nombra, no existe. El operativo clamor por Ushuaia ya se hace escuchar, pero desde el norte, Río Grande reclama su derecho histórico de conducir los destinos de la provincia.

¿Terminarán en una interna feroz o lograrán sintetizar una fórmula de unidad? Esa es la pregunta del millón.

Por ahora, las cartas están sobre la mesa. La pelota, como siempre, la tiene la gente... y la rosca, que en el sur nunca descansa.

Por lo menos, así lo veo yo... CONTINUARÁ...

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