El estado crítico de la Ruta Nacional N°3, la vía de conexión terrestre más importante de la provincia con el continente, ha generado una profunda preocupación entre los usuarios y los trabajadores del sector. Ante la falta de presupuesto y mantenimiento, advierten que el deterioro de la calzada incrementa día a día el riesgo de sufrir siniestros viales de gravedad.
Daniel Núñez, secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales de Tierra del Fuego, encendió las alarmas al describir un "escenario de deterioro progresivo". En declaraciones radiales, el dirigente sindical ilustró la gravedad del problema señalando lo que ocurre actualmente en el sector del Arroyo de los Mineros: "Se están descalzando las alcantarillas y se empieza a caer la ruta" producto del envejecimiento de las estructuras bajo el asfalto, provocando que el terreno ceda y genere desniveles sumamente peligrosos.
El tramo hacia Río Grande, el más afectado
Según Núñez, las deformaciones y los baches representan un riesgo latente incluso para aquellos conductores que transitan respetando las velocidades máximas. Los hundimientos en el pavimento son, en muchas ocasiones, difíciles de advertir con la suficiente antelación.
"Es peligroso en todo sentido; no solamente se te rompe el auto, sino que un bache te puede sacar de tu mano y provocarte un accidente, que es lo más preocupante", enfatizó. Además, puntualizó que la zona que va hacia Río Grande es la que presenta el cuadro más dramático, mientras que en los alrededores de Ushuaia se realizaron trabajos de bacheo durante el verano pasado que "están durando poco".
Falta de inversión y críticas a las concesiones
El fondo del problema, según denuncian desde el gremio, radica en la falta de financiamiento para realizar obras de fondo. Núñez cuestionó que no se destinen los recursos recaudados a través del impuesto a los combustibles, los cuales, aseguró, serían suficientes para garantizar la conservación básica de la ruta sin necesidad de recurrir a grandes obras.
Asimismo, el sindicalista se mostró crítico respecto a las concesiones de tramos de rutas nacionales a empresas privadas, argumentando que esto termina siendo un gasto mayor para el Estado: "Tenés que pagar a la empresa para que te lo mantenga, y te sale más caro que lo que lo puede hacer uno [desde Vialidad]".
Finalmente, el secretario general reveló un dato contundente que grafica el abandono de la infraestructura: hace aproximadamente entre cinco y seis años que no se ejecuta una obra de repavimentación de tramos extensos sobre la Ruta 3 en la provincia. Mientras tanto, los conductores fueguinos y transportistas siguen dependiendo de reparaciones y "parches" puntuales que no logran revertir el peligro cotidiano que significa transitar por la ruta hoy en día.