


Anomalía térmica en el invierno fueguino: junio de 2026 se consolidó como el tercer mes más cálido en medio siglo
Tierra del Fuego02/07/2026
Redacción P24

Un informe del CADIC reveló que la temperatura media se ubicó 2,5 °C por encima del promedio histórico. La persistencia de vientos del cuadrante noroeste y la falta de irrupciones de aire antártico transformaron la nieve en lluvia en las cotas bajas de Ushuaia, alterando el inicio de la temporada invernal.


El invierno astronómico comenzó formalmente en el hemisferio sur, pero el comportamiento de la atmósfera en el extremo austral de la Argentina sigue mostrando señales inusuales. De acuerdo con los datos meteorológicos procesados por el Servicio de Información Ambiental y Geográfica (SIAG), obtenidos en la estación de referencia del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), el mes de junio de 2026 cerró con registros térmicos marcadamente superiores a las medias climáticas de la región.
El informe detalla que la temperatura media de junio fue de 4,4 °C, un valor que se posiciona unos 2,5 °C por encima del promedio histórico de los últimos 30 años. Con esta marca, el junio recientemente finalizado se convirtió oficialmente en el tercero más cálido de los últimos 50 años en Ushuaia, una anomalía que explica las persistentes condiciones de deshielo y la escasez de manto blanco en las zonas urbanas de la capital fueguina.
Un otoño templado que abrió el camino
Esta "primavera anticipada" en pleno invierno no es un fenómeno aislado de las últimas semanas. Al analizar la perspectiva histórica reciente, los climatólogos del CADIC destacaron que el trimestre previo ya venía con una inercia térmica muy elevada.
Si se consideran de manera conjunta las temperaturas medias de abril, mayo y junio, el otoño de 2026 se consolidó como el segundo más cálido registrado en los últimos 50 años, quedando únicamente por detrás del histórico y sofocante otoño de 1998.
A lo largo de junio, el termómetro osciló de manera extrema:
Máxima absoluta: Alcanzó los 14,7 °C el día 8, un valor más cercano al inicio del verano que al solsticio de invierno.
Mínima absoluta: Apenas tocó los -2,2 °C el día 1, reflejando la ausencia de heladas severas y prolongadas, habituales para esta época del año.
La paradoja de las precipitaciones: Lluvia en lugar de nieve
Una de las principales preocupaciones de los habitantes y operadores turísticos de la isla ha sido la escasez de nevadas tempranas en las zonas bajas. Sin embargo, el análisis técnico del SIAG derriba un mito común: no se trata de un déficit de precipitaciones.
Los valores acumulados de lluvia y nieve durante el otoño e inicio del invierno se mantuvieron dentro de los rangos habituales para la época. El verdadero factor disruptivo fue la temperatura. Al registrarse valores excepcionalmente elevados, la atmósfera impidió la solidificación del agua en los niveles inferiores de la topografía local. En consecuencia, una mayor proporción de las precipitaciones ocurrió en forma de lluvia, barriendo con el poco manto de nieve acumulado en el tejido urbano y en las bases de los complejos invernales.
Historial de los meses de junio más cálidos en Ushuaia (Últimos 50 años):
1. Año 2016: 5,3 °C (Bajo la influencia de "El Niño" intenso)
2. Año 1998: 4,7 °C (Bajo la influencia de "El Niño" intenso)
3. Año 2026: 4,4 °C (Junio actual - Bloqueo atmosférico y SAM)
Los factores detrás del fenómeno: Más allá de "El Niño"
Los dos años que superan a este junio en benignidad térmica (2016 con 5,3 °C y 1998 con 4,7 °C) coincidieron temporalmente con eventos globales muy intensos del fenómeno macroclimático El Niño. Si bien este indicador influye fuertemente sobre la circulación atmosférica de todo el Hemisferio Sur, los científicos recuerdan que el clima de Tierra del Fuego está sujeto a un entramado dinámico más complejo.
Durante el mes de junio de 2026, el mapa meteorológico regional estuvo dominado por:
Predominio de baja presión atmosférica y elevada nubosidad, lo que funcionó como un "efecto invernadero" local, reteniendo el calor en las capas bajas.
Una mayor frecuencia de vientos fuertes provenientes del cuadrante noroeste, que transportaron masas de aire templado y húmedo desde latitudes medias.
Un debilitamiento de las irrupciones de aire frío desde el sector sur, asociadas a la dinámica del vórtice polar y al Modo Anular del Sur (SAM). Al mantenerse el aire antártico "bloqueado" en altas latitudes, la Patagonia Sur quedó expuesta a un flujo templado casi constante.
Este patrón de circulación explica por qué, a pesar de estar geográficamente en las puertas de la temporada invernal, el Fin del Mundo transita semanas marcadas por el barro, los paraguas y un invierno que se hace esperar en las costas del Canal Beagle.





























