Pánico en China: no paran de caer cohetes sobre ciudades

Actualidad 02/07/2024
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China es uno de los países líderes en tecnología espacial, pero últimamente sus cohetes provocan altas polémicas. La semana pasada, el vehículo espacial CZ-2C fue lanzado para poner en órbita el satélite franco-chino SVOM. Sin embargo, minutos después del despegue, el cohete se separó e inició un descenso inesperado, impactando en un monte cercano.
 
El incidente no causó víctimas mortales, pero la población de Xichang, una ciudad del sur de China, tuvo que evacuar la zona rápidamente. Además, el pasado domingo 30 de junio, otro cohete cayó en las afueras de la ciudad central china de Gongyi debido a un fallo estructural durante una prueba. Afortunadamente, este incidente tampoco resultó en víctimas mortales.
 
Este segundo incidente ocurrió en un área de pruebas cuando el cohete Tianlong-3 se elevó inesperadamente debido a un "fallo estructural en la conexión entre el cuerpo del cohete y la plataforma de prueba", según un comunicado de la compañía Space Pioneer. Tras el despegue, el sistema informático a bordo del cohete se apagó automáticamente, provocando su caída y desintegración en unas colinas a 1,5 kilómetros al suroeste de la plataforma de pruebas.
Space Pioneer aseguró que las instalaciones de pruebas estaban ubicadas lejos de áreas residenciales y, en colaboración con el Gobierno local, tomaron medidas de seguridad y organizaron la evacuación de personas en las áreas circundantes con anticipación. Tanto la compañía como las autoridades locales confirmaron que no hubo víctimas, a pesar de la magnitud de la explosión.

Estos incidentes generaron dudas sobre la seguridad de los lanzamientos espaciales en China. A diferencia de otros países, donde los vehículos espaciales suelen amerizar sobre los océanos, la regulación espacial de China permite que los cohetes y los propulsores aterricen cerca de zonas pobladas. Este hecho ha llevado a cuestionamientos sobre las medidas de seguridad implementadas por el país.

En respuesta a los recientes incidentes, China está considerando añadir rejillas aerodinámicas a los vehículos espaciales para guiarlos fuera de las áreas urbanas. Además, se plantea la inclusión de paracaídas para controlar mejor el descenso de los cohetes y evitar situaciones peligrosas. Estas medidas buscan mejorar la seguridad y minimizar el riesgo para las poblaciones cercanas a las zonas de lanzamiento.

China realizó importantes avances en su programa espacial en las últimas décadas. En 2003, se convirtió en el tercer país en enviar un ser humano al espacio, después de Estados Unidos y la Unión Soviética. Desde entonces, ha logrado numerosos hitos, como el alunizaje de la sonda Chang'e 4 en la cara oculta de la Luna y el lanzamiento del rover Zhurong a Marte. Estos logros demuestran la capacidad tecnológica y el compromiso de China con la exploración espacial.

Sin embargo, los recientes incidentes subrayan la necesidad de mejorar las medidas de seguridad. Los cohetes son estructuras complejas y cualquier fallo puede tener consecuencias graves. La colaboración entre las autoridades y las empresas privadas es crucial para garantizar que se sigan los más altos estándares de seguridad.

Además de los avances en la tecnología de lanzamiento, China también está trabajando en la construcción de su propia estación espacial, la Tiangong, que se espera esté completamente operativa en 2022. Este proyecto es una muestra más del creciente protagonismo de China en el ámbito espacial.

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