




La Crisis Institucional en Tierra del Fuego: Alarmante Diagnóstico del Ex Senador Pablo Blanco
15/05/2026
Redacción P24

En una reciente entrevista con FM Aire Libre, el senador mandato cumplido y ex convencional constituyente Pablo Blanco no escatimó críticas, al expresar su “durísima preocupación” por el deterioro de las instituciones en la provincia. Blanco lamentó que “Tierra del Fuego vive un proceso de degradación institucional” que va más allá de la reforma constitucional, afectando varios ámbitos del funcionamiento del Estado.


El ex legislador, que se mostró a favor de modificar la Constitución provincial, cuestionó el “procedimiento político” para avanzar con el proceso. “No existió un consenso político e institucional amplio”, aseveró. Reconoció que la ley de convocatoria “cumplía con los requisitos constitucionales”, pero enfatizó que su aprobación sobre tablas, sin debate previo, fue un ejemplo de “improvisación y desorden institucional”.
Entre sus críticas, Blanco destacó el accionar del Poder Judicial y apuntó que “la justicia debería haber analizado y resuelto rápidamente”, algo que, según él, no sucedió debido a “intereses políticos”. A la jueza electoral provincial le recordó sus obligaciones, afirmando que “está incumpliendo con sus funciones”.
El ex senador también abordó el conflicto por la designación de jueces, catalogando el episodio como “extremadamente grave desde el punto de vista institucional”. Según él, el Superior Tribunal de Justicia, al cuestionar la elección de un juez por el Consejo de la Magistratura, evidencia que “aquí en Tierra del Fuego está todo pata para arriba”.
En un tono que destila preocupación, Blanco advirtió que lo que está sucediendo es “insostenible” y que, mientras la dirigencia política se encuentra atrapada en “peleas de poder”, la provincia enfrenta una “crítica situación económica y social”. “Es inimaginable lo que va a suceder en la provincia de Tierra del Fuego” en la segunda mitad del año, avisa el ex legislador, haciendo un llamado a la cordura política.
Su contundente diagnóstico refleja la angustia de muchos fueguinos sobre el futuro de una provincia que, a menos de 40 años de su autonomía, parece desmoronarse bajo la presión de disputas internas.























