




En un proceso natural, miles de langostillas de los canales volvieron a teñir las costas de Ushuaia
Tierra del Fuego29/05/2026
Redacción P24

Quienes salieron a caminar por la costanera y las playas cercanas al Canal Beagle se encontraron con un espectáculo imponente y, para muchos, desconocido. Una densa mancha de color rojizo intenso cubrió extensos tramos de la orilla, extendiéndose por cientos de metros entre las líneas de marea. Lejos de ser un problema de contaminación o toxicidad, el fenómeno responde a un "arribazón" masivo de langostillas de los canales (también conocidas localmente como bogavante de los canales o científicamente bajo el nombre de Munida gregaria).
Este tipo de varamiento, que viene registrándose de manera formal con mayor frecuencia en las últimas dos décadas en las costas de Tierra del Fuego y la Patagonia austral, genera sorpresa inmediata entre residentes y turistas, quienes rápidamente viralizaron imágenes de las playas cubiertas por una marea de pequeños caparazones y pinzas.

Un animal de "dos caras": el secreto de su ciclo de vida
Ante la inquietud de la comunidad, especialistas e investigadores del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) e instituciones ambientales como la Asociación Manekenk aportaron claridad sobre la biología de este particular animal.
La langostilla de los canales es un crustáceo decápodo sumamente singular debido a que posee la capacidad de desarrollar dos formas de vida completamente diferentes (morfotipos) a lo largo de su etapa madura:
Morfotipo subrugosa: Adaptado exclusivamente para habitar y desplazarse en el fondo marino (zona bentónica). Su cuerpo suele ser más robusto y preparado para la vida al ras del suelo.
Morfotipo gregaria: Es el responsable directo de los varamientos. En esta etapa, el animal vive suspendido en la columna de agua (zona pelágica) formando gigantescos enjambres flotantes.
¿Por qué terminan varadas en la playa?
De acuerdo con los biólogos marinos del CADIC, el comportamiento de las agrupaciones del morfotipo gregaria es fundamentalmente planctónico. Esto significa que, aunque las langostillas cuentan con movilidad propia y pinzas largas, la fuerza de su nado es mínima en comparación con la potencia de las corrientes del Canal Beagle.
El fenómeno ocurre cuando estas gigantescas masas flotantes son arrastradas por los flujos marinos hacia zonas poco profundas de la costa. Si esto se combina con factores climáticos concurrentes —como los fuertes vientos predominantes del sector sudoeste o las fluctuaciones marcadas de las mareas—, los crustáceos quedan atrapados en la rompiente del oleaje y terminan depositados de forma masiva sobre la arena y las piedras al retirarse el agua.
El eslabón invisible del ecosistema fueguino
A pesar del impacto visual que genera ver a miles de estos animales sin vida en la costa, los científicos enfatizan que este proceso es absolutamente natural y constituye un indicador de la enorme biodiversidad y riqueza biológica de nuestras aguas australes.
"La langostilla es una especie clave porque actúa como un 'atajo' en la transferencia de energía marina: procesa la materia orgánica del agua y se convierte en el alimento principal para predadores tope como aves marinas, peces comerciales e incluso grandes mamíferos como las ballenas jorobadas que visitan el canal", explican desde los equipos de investigación biológica.
Las autoridades y los centros de investigación locales recuerdan a la población que, al tratarse de un evento cíclico y biológico propio del entorno, no se deben alterar las zonas del varamiento y se aconseja reportar los sectores donde ocurren estos hallazgos para colaborar con el mapeo de datos que los científicos llevan adelante año tras año.





























