


Qué pasará con los argentinos que quieran tramitar la ciudadanía italiana desde ahora: lo que debés saber
Actualidad02/04/2025




El Gobierno de Italia implementó una nueva normativa que limita el acceso a la ciudadanía italiana únicamente a hijos y nietos de ciudadanos del país europeo. La medida, impulsada por el Gobierno de Giorgia Meloni a través de un decreto-ley, pone fin al histórico principio del "ius sanguinis" (derecho de sangre), que hasta ahora permitía a descendientes de tercera generación o más tramitar el reconocimiento de su nacionalidad italiana.


El decreto tiene una vigencia inicial de 60 días y aún debe ser ratificado por el Parlamento italiano, aunque no se esperan obstáculos en su aprobación, dado que el oficialismo cuenta con mayoría legislativa. Según el nuevo reglamento, los bisnietos de italianos solo podrán acceder a la ciudadanía italiana si uno de sus progenitores residió al menos dos años de manera continua en Italia antes de su nacimiento. Esta restricción ha generado preocupación y una ola de cancelaciones de turnos en consulados italianos alrededor del mundo, especialmente en Sudamérica, donde el impacto es significativo.
Hasta ahora, la legislación vigente desde 1992 permitía que los descendientes de emigrantes italianos hasta la tercera o cuarta generación pudieran solicitar la ciudadanía italiana sin mayores limitaciones. Como resultado, en la última década la cantidad de ciudadanos italianos en el extranjero creció exponencialmente, pasando de 4,6 millones en 2014 a 6,4 millones en 2024, según datos del diario Corriere della Sera. En Argentina, el número de reconocimientos de ciudadanía aumentó de 20.000 en 2023 a 30.000 en el último año, mientras que Brasil y Venezuela también registraron cifras en alza.
El Gobierno italiano argumenta que este fenómeno se ha derivado en abusos y fraudes, con gestores y estudios jurídicos que cobraban sumas elevadas para gestionar los trámites. Además, planea centralizar las solicitudes de ciudadanía en una oficina especial en Italia, lo que podría dificultar aún más el proceso para quienes residen en el extranjero.
Las solicitudes presentadas antes del 26 de marzo de este año seguirán su curso normal y no se verán afectadas por la nueva normativa. Lo mismo aplica para los juicios en trámite por vía materna, aunque quienes no hayan iniciado el proceso deberán esperar la definición final del decreto en el Parlamento.
Esta medida se inscribe dentro de un proyecto más amplio del Gobierno italiano que busca endurecer los requisitos para acceder a la ciudadanía italiana. Entre otras restricciones que podrían implementarse en el futuro, se analiza exigir residencia en Italia para obtener la nacionalidad por matrimonio.
En Sudamérica, donde se estima que entre 60 y 80 millones de personas podrían reclamar la ciudadanía italiana bajo la ley anterior, el impacto de esta modificación es profundo. Con las nuevas restricciones, solo una fracción de esa población podrá continuar el proceso.













