






En medio de un escenario donde la gestión local necesita tender puentes hacia afuera para garantizar el crecimiento puertas adentro, el intendente de Río Grande, Martín Perez, metió una reunión clave en Buenos Aires. Se encontró cara a cara con el Embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal, para aceitar una relación institucional que ya viene con rodaje y meterle fichas a la agenda de cooperación internacional.
La charla no fue solo protocolar; tuvo un fuerte olor a gas, viento e inversiones millonarias. El eje central pasó por el rol protagónico que las empresas de capitales franceses están teniendo en el mapa energético de Tierra del Fuego, posicionando a Río Grande como un nodo estratégico indiscutible en el Atlántico Sur.
Los hitos que marcan la cancha: Viento y Gas Offshore
El encuentro sirvió para repasar los dos proyectos que hoy se llevan todas las miradas en el sector productivo de la región:
El Parque Eólico de TotalEnergies: Inaugurado recientemente (un evento en el que el propio Perez dio el presente), este parque es el símbolo de la transición hacia un modelo sustentable. El intendente le transmitió a Nadal la relevancia que tiene esta movida para el presente y el futuro de la matriz energética local.
El Proyecto Fénix: Ubicado en la Cuenca Marina Austral, frente a las costas fueguinas, este gigante del offshore es la gran apuesta para la producción de gas. No solo tiene un impacto directo en el abastecimiento energético de todo el país, sino que consolida a Río Grande como la base de operaciones clave para el desarrollo energético austral.
¿Qué se juega Río Grande en esta foto?
Mirando la jugada con lupa, este encuentro va mucho más allá de la clásica diplomacia de café. Para la gestión de Martín Perez, blindar y profundizar la relación con Francia —y particularmente con la Cámara de Comercio e Industria Franco Argentina— responde a tres necesidades estratégicas:
Autonomía y gestión ante la crisis: En tiempos donde el financiamiento interno escasea o se vuelve ultra competitivo, salir al mundo a buscar cooperación internacional en innovación y tecnología es la única forma de no quedar estancado.
Sustentabilidad con empleo real: La transición energética (pasar de los combustibles fósiles a las renovables como la eólica) no se hace de un día para el otro. Mantener a TotalEnergies jugando fuerte en la zona garantiza que esa transición deje regalías, infraestructura y puestos de trabajo en la ciudad.
Peso geopolítico: Posicionar a Río Grande como "ciudad estratégica del Atlántico Sur" de la mano de una potencia europea como Francia le da un volumen político a la región que trasciende las fronteras provinciales.
Voces del encuentro
“Valoramos profundamente estos espacios de intercambio con representantes de países como Francia. Para Río Grande es fundamental continuar promoviendo instancias de cooperación que contribuyan al desarrollo sostenible de la ciudad, la región y la provincia, con una mirada puesta en el futuro y en la generación de oportunidades para nuestra comunidad”.
— Martín Perez, Intendente de Río Grande.
Por su parte, el embajador Romain Nadal dejó en claro que para Francia, la Patagonia austral está en el radar de prioridades, señalando que su país "apuesta a potenciar los instrumentos de cooperación para el desarrollo local y promover nuevas inversiones".
El horizonte:
Lo que sigue ahora es abrir el juego a mesas de trabajo conjuntas en áreas de innovación, desarrollo productivo y cuidado del medio ambiente. Río Grande demuestra que, aunque esté en el extremo sur del mapa, sabe perfectamente cómo tejer redes globales para que el bienestar se quede en casa.







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