Un reciente relevamiento electoral llevado a cabo por RDT Consultores encendió las alarmas en el tablero político de cara a las próximas elecciones presidenciales. De acuerdo con el estudio realizado a finales de octubre sobre una muestra de 1.107 casos a nivel nacional, la carrera electoral se perfila bajo una marcada polarización entre el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quienes protagonizarían un escenario de virtual empate técnico en caso de disputar una segunda vuelta o balotaje.
Los números revelados por la consultora ubican al mandatario provincial con un 37,2% de la intención de voto, frente al 36,2% que cosecha el jefe de Estado nacional. La mínima luz de diferencia de un punto porcentual se encuentra ampliamente contenida dentro del margen de error del informe (±3,8%), imposibilitando establecer una ventaja estadísticamente significativa para cualquiera de los dos competidores. En esta misma hipótesis de segunda vuelta, destaca la presencia de un considerable 15,9% de los encuestados que optaría por el voto en blanco o por ninguna de las dos alternativas, sumado a un 10,7% que se declara indeciso, conformando un bolsón electoral de más del 26% de votantes aún no fidelizados.
El estudio también exploró una eventual primera vuelta en la que el peronismo acuda a las urnas con candidaturas divididas, incorporando al exministro de Economía Sergio Massa. En ese contexto, Javier Milei toma la delantera con un 28,9% de los sufragios, mientras que Kicillof registra un 19,8% y Massa alcanza un 11,4%. Aunque la suma acumulada de los dirigentes opositores representa el 31,2% del electorado, el análisis recalca que una transferencia directa de votos en una postulación unificada no se encuentra garantizada de forma automática.
En lo relativo al potencial electoral y los techos de cada referente, Milei presenta un piso de voto seguro del 21,7% y un voto probable del 15,5%, fijando su techo en 37,2%. Kicillof, en tanto, combina un 15% de voto firme con un 18,7% de apoyo probable para alcanzar un techo del 33,7%, cifra muy similar al 33,8% proyectado para Massa. Sin embargo, el fenómeno transversal más contundente del análisis es el elevado nivel de rechazo de los principales líderes políticos, superando todos el 50% en la tasa de votantes que afirman que jamás los apoyarían, un factor que condiciona la capacidad de expansión de las distintas fuerzas en pugna.