Así, se presenta un panorama un tanto dividido respecto tanto a espacios como candidatos y candidatas. Si pensamos en el oficialismo local, es claro que Pérez buscará postular a un sucesor como podría ser su alfil Gonzalo Ferro, hoy secretario de Gestión Ciudadana. No obstante, la posibilidad de “ceder” el espacio en pos de una alianza mayor para catapultar sus chances de hacerse con la Provincia no serían descabelladas.
El Partido Justicialista, a pesar de ser la fuerza política predominante en Tierra del Fuego, no posee una pisada tan firme en Río Grande como en otras épocas y hoy concentra a la mayoría de sus nombres más potentes hacia el sur del Lago Fagnano. Es por ello que el anuncio de las internas del partido para marzo de 2027 podrían ser el desencadenante que determine al elegido o elegida de cara a los comicios en Río Grande. En ese trabajo de internas ya se vio a la diputada Andrea Freites afiliando en el territorio hace unos días. La representante provincial planteó que “lo que yo busco es que podamos elegir al mejor candidato para la ciudad, alguien con el cual se pueda hablar para gestionar, y que por lo menos, atienda el teléfono” algo que en principio descarta su propia candidatura y expone aún más la grieta con la actual dirigencia municipal. Desde el Vuotismo hay varios nombres buscando imponerse, pero a priori ninguno parecería tener el peso suficiente sin la validación de una elección interna.
Otro nombre fuerte que declaró públicamente su intención de competir por la Municipalidad es el actual legislador Damián “Loly” Löffler. Sin dudas, es uno de los pesos pesados de la Legislatura Provincial y cuenta con tanto la experiencia como el articulado político para competir de forma seria, pero su temprana postulación podría responder más a una búsqueda de acelerar el proceso de candidaturas en los distintos espacios con el objetivo de obtener definiciones más concretas.
La Unión Cívica Radical, siguiendo si línea histórica, llevará adelante una instancia interna previa a las elecciones, algo que queda de manifiesto con las reuniones entre Maximiliano Ybars y Federico Sciurano, dos referentes del espacio, aunque hay cierta posibilidad de encontrarnos a futuro con una alianza con otra fuerza política o presentar un candidato no tan presente en el ojo público.
Quizás el espacio más determinante en este juego de suma cero es FORJA. El actual oficialismo a nivel provincial, si bien no transita los mejores momentos de su gestión, sigue siendo uno de los más fuertes en el norte de la provincia. En primera instancia, uno entendería que existen posibilidades de una vuelta hacia la intendencia del actual gobernador, Gustavo Melella, de no suceder ningún cambio con la ya famosa reforma constitucional. En las mesas de café, donde se hacen y deshacen los gobiernos al menos desde la retórica, ya se comienza a murmurar sobre un gran acuerdo político, aunque no queda claro quién será el elegido por Melella. Al menos desde el número frío y las encuestas, FORJA tendría las voluntades para posicionar a cualquiera de los dos intendentes en el despacho de San Martín 450, por lo que las señales políticas que surjan desde la Gobernación serán críticas de ahora en adelante.
Continuando hacia el oficialismo nacional, La Libertad Avanza resulta un enigma a día de hoy. Queda claro que el armado de listas, por la lógica de buscar la reelección en la presidencia, será un mecanismo que excederá la situación de Río Grande misma. Cuando el llamado de Balcarce 50 se haga presente, sabremos si los liberales eligen a uno de los propios para pelear la intendencia o la postulación conllevará una alianza mayor con otro partido pensando más en octubre que en mayo.
En el ámbito local se nos presentan los últimos nombres que recorreremos en este artículo: el legislador Raúl Von Der Thusen desde Somos Fueguinos, una fuerza política que ganó pisada a partir de la elección estatuyente de 2022 en Ushuaia, y hoy con un armado político nada despreciable y representantes en los ámbitos legislativos, podría soñar con hacerse de un cargo ejecutivo. Así también aparece Jorge Colazo, exintendente y exgobernador, que es un asiduo a recorrer los barrios riograndenses y sostiene a pesar de los años una nada despreciable base de seguidores. Uno infiere que el caso de Colazo, a diferencia del de Von Der Thusen, será el de exhibir su músculo político en pos de una alianza que le permita mantener representación en la Legislatura, mientras que el legislador de Somos Fueguinos podría llegar a ser una de las caras de las hipotéticas alianzas.
Si bien el proceso electivo se encuentra lejos y actualmente transita la fase de reuniones, todo indicaría que la pelea por la intendencia de Río Grande tendrá como gran protagonista al concepto de alianza. El oficialismo de Provincia Grande tiene la mirada puesta en la gobernación, y si bien tendrá intenciones de continuar la gestión local, deberá analizar si puede construir consensos con otra fuerza política. El caso de FORJA comparte lógica: la intendencia parece un lugar ideal para sostener el proyecto político del gobernador Melella, y cuenta con una posición privilegiada para acompañar al futuro gobernador bajo esta lógica de no existir el tan mencionado tercer mandato.
Desde espacios políticos de la vereda de enfrente, como podrían ser Somos Fueguinos, la UCR o hasta La Libertad Avanza (agrupados no por ideología, sino por correr desde detrás en la carrera) un acuerdo más amplio mejorarían sus chances de ver un cambio en el color político de la ciudad. En este juego donde cada voto y apoyo no solo suma a la cuenta propia, sino que resta al eventual rival, veremos en el correr de los próximos meses un sinfín de reuniones y fotos políticas, buscando discernir que proyectos son compatibles y si las y los dirigentes están dispuestos a resignar control total de sus listas en pos de mejorar sus probabilidades en la contienda del próximo año
























